En las reuniones técnicas que comenzaron el pasado jueves en Buenos Aires, los enviados del Fondo Monetario Internacional (FMI) pusieron la lupa sobre la decisión del Palacio de Hacienda de suspender la implementación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), según reveló Clarín.
La inquietud del organismo internacional surge a solo 48 horas de que el INDEC difunda el dato de inflación de enero. Según el cronograma original acordado con el propio Fondo y el Banco Central, esta era la fecha señalada para actualizar la metodología de medición. Sin embargo, la renuncia de Marco Lavagna y su reemplazo de facto por Pedro Lines congelaron el proceso, lo que despertó suspicacias en Washington sobre una posible intromisión política en las estadísticas oficiales.
La recomendación del Fondo
Fuentes cercanas a la negociación confirmaron a Clarín que la recomendación del FMI es la publicación simultánea de ambos indicadores durante un periodo de transición que finalice en 2027. Esta práctica busca otorgar previsibilidad y evitar saltos metodológicos que alteren la percepción del mercado. Pese a la insistencia de los técnicos, el equipo económico liderado por Luis Caputo mantiene su postura de postergar el cambio sin fecha definida.
Caputo aseguró que la salida de Lavagna ocurrió en términos "amigables" y que no existe presión por parte del Fondo para modificar el índice de manera inmediata. Según sus estimaciones, la inflación de enero se ubicará en torno al 2,8%, una cifra similar a la registrada en diciembre.
El INDEC
Pedro Lines, quien asumió la conducción técnica del instituto tras el portazo de Lavagna, se comprometió ante los gremios de la administración pública a preservar la independencia del organismo. No obstante, el funcionario reconoció que la decisión final sobre el IPC recae directamente sobre el Ministerio de Economía. Cabe recordar que el INDEC perdió su carácter de organismo autónomo en 2009, cuando pasó a depender de la Secretaría de Política Económica.
La resistencia al cambio metodológico tiene un trasfondo de datos sensibles. Investigaciones recientes de la Universidad Di Tella sugieren que, con la actualización de la canasta de consumo (que hoy data de hace 20 años), la inflación interanual de 2024 habría resultado sensiblemente superior a la informada de manera oficial.
Más allá del conflicto estadístico, la principal preocupación del FMI reside en las reservas negativas del Banco Central y el cumplimiento de los pagos de deuda. De la aprobación de esta segunda revisión depende un desembolso clave de US$ 1.000 millones para las arcas nacionales.



