El conflicto entre el Hospital Garrahan y el IOMA sumó un nuevo capítulo luego de que las autoridades del principal centro pediátrico del país intimaran formalmente a la obra social de la provincia de Buenos Aires por una deuda que, según sostienen, supera los $8.278 millones.
La disputa enfrenta directamente al hospital nacional con el gobierno bonaerense y reaviva el debate sobre el financiamiento del sistema de salud pública y las prestaciones de alta complejidad.
En una carta dirigida a Nadia Daciuk, directora provincial de Prestaciones del IOMA, el Consejo de Administración del Garrahan rechazó los argumentos de la obra social para no cancelar el pasivo y aseguró que toda la deuda se encuentra respaldada por facturación, documentación clínica y constancias administrativas.
El Garrahan acusa a IOMA de mantener una deuda millonaria
Según detallaron desde el hospital, el monto reclamado corresponde a servicios médicos brindados a más de 44.000 afiliados del IOMA desde 2017 hasta la actualidad.
El escrito sostiene que existen dos tramos diferenciados de deuda: uno vinculado a facturas aún no judicializadas y otro que ya forma parte de un expediente en la Justicia federal.
Desde el Garrahan remarcaron que los pagos parciales realizados por la obra social no alcanzan para cancelar el capital adeudado y señalaron que esos desembolsos se imputarán primero a intereses acumulados por mora.
Además, advirtieron que el pasivo continúa creciendo debido a la atención diaria de pacientes derivados desde la provincia de Buenos Aires.
La respuesta del IOMA y la postura del Gobierno bonaerense
Desde el IOMA rechazaron la cifra difundida por el hospital y aseguraron que gran parte de la deuda reclamada presenta inconsistencias administrativas y diferencias en los criterios de facturación.
El titular de la obra social bonaerense, Homero Giles, afirmó que el organismo realizó auditorías internas durante varios meses y sostuvo que una porción significativa de los montos reclamados carecería de respaldo técnico o documental suficiente.
En ese marco, el funcionario propuso avanzar en una auditoría conjunta con el Garrahan para revisar los débitos cuestionados y negociar un nuevo convenio de prestaciones.
“Para nosotros la deuda está saldada, pero si existen diferencias deben resolverse en una mesa técnica”, señalaron desde la conducción del IOMA.
Los puntos de conflicto entre el Garrahan y la obra social
Uno de los principales ejes de la discusión está relacionado con prestaciones de alta complejidad, medicamentos, prótesis y servicios específicos vinculados a la atención pediátrica.
El Garrahan cuestionó que el IOMA objete prácticas médicas esenciales y defendió los valores facturados al sostener que responden a costos reales de atención en un hospital pediátrico de referencia nacional.
También rechazó críticas sobre el valor de medicamentos e insumos médicos y aseguró que muchos tratamientos fueron cubiertos por el hospital ante la falta de respuesta de la obra social provincial.
Otro de los puntos de tensión es el denominado “Día Acompañante”, un costo asociado a la permanencia de adultos responsables junto a pacientes pediátricos internados. El hospital consideró improcedente que ese servicio sea objetado por tratarse de una prestación inherente a la atención infantil.
El reclamo por prótesis y tratamientos
Las autoridades del Garrahan también advirtieron sobre demoras en la provisión de prótesis e insumos críticos para cirugías de pacientes afiliados al IOMA.
Según denunciaron, existen cientos de niños que continúan esperando materiales necesarios para poder ser intervenidos quirúrgicamente.
En ese contexto, el hospital aseguró que muchas veces debió garantizar tratamientos por cuenta propia para evitar la interrupción de prestaciones médicas esenciales.
El trasfondo político y económico del conflicto
La disputa escaló luego de declaraciones públicas del ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, quien había asegurado que la Provincia no mantenía deudas pendientes con el Garrahan tras realizar pagos por más de $1.200 millones.
La respuesta del hospital fue inmediata y acusó al gobierno de Axel Kicillof de difundir información falsa sobre el estado de las cuentas.
El conflicto expone además la tensión creciente entre Nación y Provincia por el financiamiento del sistema sanitario y el reparto de recursos para hospitales públicos de alta complejidad.
El Garrahan, financiado mayoritariamente por el Estado nacional, atiende a más de 600.000 pacientes por año provenientes de distintas provincias argentinas y es considerado uno de los centros pediátricos más importantes de América Latina.



