El Gobierno nacional formalizó una inversión de $1.546 millones destinada a la actualización tecnológica de las salas de operaciones del Hospital de Pediatría Prof. Dr. Juan P. Garrahan. El anuncio, coordinado a través de los canales oficiales del Ejecutivo, detalla la adquisición de cinco dispositivos avanzados de radioscopia digital, conocidos técnicamente como "Arcos en C", que se integrarán de inmediato a la dinámica quirúrgica del establecimiento de referencia de salud pública.
Según los datos provistos por el portavoz de la presidencia, Adrián Ravier, las nuevas unidades reemplazarán a instrumental que registraba más de una década y media de obsolescencia. La renovación de estos dispositivos biomédicos no solo apunta a incrementar la capacidad resolutiva ante patologías de alta complejidad, sino que también introduce mejoras en la seguridad de los pacientes pediátricos al ofrecer diagnósticos visuales de alta fidelidad con una reducción sustancial en los niveles de exposición a la radiación ionizante.
Plan de reestructuración: equilibrio presupuestario e inversión en infraestructura
Las autoridades sanitarias enmarcaron este desembolso dentro de un programa integral de reordenamiento administrativo y financiero que experimenta el hospital de gestión conjunta. El Ejecutivo enfatizó que el centro de salud alcanzó el superávit operativo en sus balances contables, lo que permite viabilizar un paquete de inversiones proyectado por encima de los $30.000 millones orientado a áreas críticas.
El esquema plurianual de mejoras edilicias y asistenciales comprende los siguientes ejes prioritarios:
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Capacidad de internación: Ampliación del stock de camas disponibles para cuidados intermedios e intensivos.
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Logística de emergencia: Reapertura y homologación de la pista del helipuerto institucional para traslados sanitarios urgentes.
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Tratamientos especiales: Compra de equipamiento médico específico de última generación para el sector de oncología pediátrica.
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Mantenimiento general: Reformas estructurales en las redes edilicias y de servicios básicos del complejo sanitario.
Con esta inyección de capital regulado, la cartera de salud apunta a consolidar un modelo basado en la optimización de los recursos públicos y la eficiencia presupuestaria, garantizando la continuidad de las prestaciones de alta complejidad para la población infantil sin descuidar la sustentabilidad económica del organismo descentralizado.



