Desde la madrugada del miércoles 15 de julio, la Ciudad de Buenos Aires implementó un operativo especial de seguridad en torno al Obelisco, en preparación para la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra. El monumento amaneció vallado y se espera la presencia de unos 800 efectivos de la Policía de la Ciudad para custodiar la zona.
El Ministerio de Seguridad porteño explicó que la finalidad principal es acompañar una posible celebración, organizar el tránsito y asegurar que los festejos se desarrollen de forma ordenada y segura. Tras el partido, cuya duración estimada es hasta las 18 horas salvo que se extienda a un alargue, se activarán cortes de circulación en puntos estratégicos como avenida Corrientes entre Libertad y Cerrito, Corrientes entre Carlos Pellegrini y Suipacha, y Roque Sáenz Peña entre Cerrito y Libertad.
Operativo Obelisco
Aunque el Obelisco será el epicentro de la concentración, el operativo incluye presencia policial en otras áreas consideradas clave para prevenir incidentes. Este despliegue especial se diseñó exclusivamente para este encuentro, ya que en partidos anteriores de Argentina en esta Copa del Mundo no se realizó un operativo de esta magnitud. La medida busca anticiparse a situaciones que puedan generar conflictos dada la alta carga social y política del evento.
Para facilitar el desplazamiento de la gente, además se efectuarán cortes preventivos de tránsito. Desde el Centro de Monitoreo Urbano (CMU) se controlará en tiempo real la situación, y se colocaron paneles fenólicos –estructuras compuestas por capas finas de madera– alrededor del Obelisco para protegerlo.
El operativo involucra a diversas unidades policiales, incluyendo Orden Urbano, la División Despliegue de Intervenciones Rápidas (DIR), el Grupo de Acción Motorizada (GAM), brigadas de la Superintendencia de Investigaciones y efectivos de las Comisarías Vecinales 1B y 1D.
La seguridad no solo se intensificó en Buenos Aires, sino también en Atlanta, Estados Unidos, sede del partido. Allí, la policía local planificó un operativo con más de 1600 efectivos para la previa y el desarrollo del encuentro. En el Mercedes Benz Stadium se espera la presencia de aproximadamente 30.000 argentinos y 20.000 ingleses. Los hinchas ingresarán por separado para evitar confrontaciones, aunque luego compartirán los espacios comunes.
La FIFA también intervino, prohibiendo a los simpatizantes ingleses portar banderas con imágenes de fusiles, una tradición usual en sus canchas para homenajear soldados caídos. Por su parte, el programa Tribuna Segura del Ministerio de Seguridad argentino colaboró con las autoridades estadounidenses compartiendo un listado de 35.000 personas con prohibición de ingreso a estadios por antecedentes judiciales, policiales o administrativos relacionados con violencia en espectáculos deportivos. En esta lista figuran barras bravas y deudores de cuota alimentaria.
Finalmente, la ministra de Seguridad argentina, Alejandra Monteoliva, aclaró que no se permitirá el ingreso de personas que lleven banderas o remeras con mensajes referidos a Malvinas, reforzando así las medidas para evitar incidentes durante el partido.




