El Gran Teatro “José Asunción Flores” del Banco Central del Paraguay se convirtió este sábado en el epicentro de la diplomacia mundial. A las 13:50 horas, los cancilleres de los países miembros del Mercosur y los representantes de la Unión Europea estamparon sus firmas en el documento final de la Asociación Birregional. Este tratado pone fin a décadas de negociaciones y establece un área de libre comercio sin precedentes, con un Producto Interno Bruto conjunto que escala a los 22 billones de dólares.
La foto de la firma: Protagonistas y ausencias notables
La ceremonia contó con la anfitrionía del presidente paraguayo Santiago Peña, titular pro tempore del bloque. Lo acompañaron los mandatarios Javier Milei (Argentina), Yamandú Orsi (Uruguay), Rodrigo Paz (Bolivia) y José Raúl Mulino (Panamá). Por la contraparte europea, asistieron Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y Antonio Costa, titular del Consejo Europeo.
Sin embargo, la ausencia de Lula da Silva marcó el clima político de la jornada. El presidente brasileño evitó el traslado a Asunción y se limitó a enviar a su canciller, Mauro Vieira. Esta decisión se interpretó como un movimiento estratégico para evitar un cruce directo con Javier Milei, con quien mantiene una relación tensa, prefiriendo capitalizar los esfuerzos diplomáticos desde Río de Janeiro en un encuentro previo con las autoridades europeas.
Javier Milei: Apertura total y críticas a las salvaguardas
Durante su alocución, el presidente argentino no ahorró elogios para el tratado, al que definió como un paso fundamental hacia la libertad económica. No obstante, Milei fue enfático al advertir que Argentina no detendrá su agenda de apertura. El mandatario anunció que su administración continuará con negociaciones bilaterales independientes con potencias como Estados Unidos, Japón y los Emiratos Árabes Unidos.
Milei también lanzó dardos hacia ciertos sectores europeos por el intento de imponer "salvaguardas" que, a su juicio, desnaturalizan el espíritu de libre comercio del pacto. Como medida de urgencia, confirmó que enviará el texto del acuerdo al Congreso de la Nación durante las sesiones extraordinarias de febrero para su ratificación inmediata.
El impacto operativo en la industria argentina
La entrada en vigencia del acuerdo exigirá una reestructuración técnica de los organismos de control. La Secretaría de Coordinación de Producción, liderada por Pablo Lavigne, enfrentará los siguientes desafíos:
- Alineación de reglamentos: Adaptar las normativas vigentes a los estándares de reconocimiento mutuo pactados con Europa.
- Autocertificación de origen: Implementar sistemas que permitan a las empresas certificar la procedencia de sus productos de manera ágil.
- Evaluación de conformidad: Ajustar los procedimientos de calidad para que los productos locales ingresen al mercado europeo sin trabas burocráticas.
La visión geopolítica de Ursula von der Leyen
La líder de la Comisión Europea subrayó que este pacto consolida a la Unión Europea como el principal inversor extranjero en Sudamérica. Según von der Leyen, el acuerdo beneficia a más de 60.000 empresas europeas y crea una plataforma única para abordar desafíos globales, desde la transición ecológica hasta la reforma de las instituciones financieras internacionales. "Uniremos fuerzas como nunca antes", sentenció la funcionaria.
Beneficios clave del tratado Mercosur-UE
La alianza promete ahorros multimillonarios en aranceles y una mayor resiliencia en las cadenas de suministro. Los puntos más destacados del beneficio mutuo incluyen:
- Competitividad y Empleo: El acceso preferencial a un mercado de 700 millones de consumidores potenciará la creación de puestos de trabajo calificados.
- Sostenibilidad: El acuerdo incluye compromisos firmes para detener la deforestación y promover energías renovables.
- Pymes Exportadoras: La reducción de la burocracia facilitará que pequeñas y medianas empresas coloquen sus productos en el viejo continente.
- Materias Primas Críticas: Asegura un flujo sostenible de minerales y recursos fundamentales para la tecnología global de cero emisiones.
Santiago Peña cerró el evento con una reflexión sobre la necesidad de este vínculo en un contexto global peligroso. El mandatario paraguayo instó a Europa y Sudamérica a mostrar un camino de fraternidad y humanidad. A pesar de su estrecha alianza con Milei, Peña realizó un delicado equilibrio diplomático al reconocer públicamente el rol de Lula da Silva en la concreción del tratado, momento que el presidente argentino presenció en silencio y sin aplausos.



