El destino tiene formas muy particulares de cerrar los círculos en el fútbol. Este domingo, el MetLife Stadium de Nueva Jersey centrará las miradas de todo el planeta para albergar la definición de la Copa del Mundo 2026 entre la Selección Argentina y España. Para Lionel Messi, pisar ese césped no será un compromiso más; significa regresar al lugar exacto donde vivió las dos caras más polarizadas de su legendaria trayectoria con la camiseta nacional antes de la era dorada de títulos que se inició en 2021.
El imponente recinto norteamericano cuenta con una estadística singular para el rosarino: allí nunca cayó derrotado en los 90 minutos reglamentarios ni en la prórroga a lo largo de sus seis presentaciones previas. Sin embargo, las paredes del estadio resguardan el eco de una frustración que pareció terminal y el destello de una de sus obras de arte más recordadas.
2012: La tarde mágica del triplete frente a Brasil
Bajo la conducción técnica de Alejandro Sabella, el MetLife albergó el 9 de junio de 2012 un clásico sudamericano que quedó grabado en los libros de historia. Argentina venció a Brasil por 4 a 3 en un amistoso de alto voltaje donde el capitán frotó la lámpara y completó una actuación colosal con tres anotaciones.
Tras revertir el marcador en la primera mitad con un doblete letal a pura velocidad, la obra cumbre llegó a falta de siete minutos para el cierre. Con el encuentro empatado 3-3, Messi tomó el balón en la mitad de la cancha, avanzó perfilado ante la pasividad defensiva rival y sacó un remate inatajable al ángulo superior derecho del arquero Rafael Cabral. Aquella exhibición significó un punto de quiebre absoluto en su efectividad goleadora con la Selección de cara al Mundial de Brasil 2014.
2016: El penal desviado y el "ya está, se terminó"
La contracara perfecta de aquella alegría ocurrió cuatro años después en el mismo césped. El 26 de junio de 2016, el MetLife fue la sede de la final de la Copa América Centenario, donde la Albiceleste de Gerardo Martino volvió a chocar contra Chile tras la frustración de 2015. En una tanda de penales dramática, y tras el fallo inicial de Arturo Vidal, Messi elevó su remate por encima del travesaño, lo que desencadenó una posterior derrota por 4 a 2 desde los doce pasos.
Afectado por la acumulación de finales perdidas, el astro argentino enfrentó los micrófonos en la zona mixta durante la madrugada y conmovió al mundo del deporte: "Ya está, se terminó para mí la Selección. Son cuatro finales, no es para mí". El anuncio de su alejamiento pareció una sentencia definitiva que sembró la incertidumbre en el fútbol argentino, una postura que meses más tarde revertiría tras dialogar con Edgardo Bauza.
El regreso como campeón y el reto del bicampeonato
La historia reciente reconcilió al capitán con Nueva Jersey durante la Copa América 2024. Ya consolidado bajo la dirección de Lionel Scaloni, el conjunto nacional firmó dos victorias fundamentales en ese terreno rumbo al título continental: un agónico 1-0 frente a Chile en primera ronda y el firme 2-0 ante Canadá en semifinales, donde el propio Messi anotó uno de los tantos.
A una década de haber pronunciado su renuncia en ese mismo sector, Messi, a sus 39 años, liderará a la Scaloneta en una final inédita frente a los europeos. El MetLife Stadium aguarda para ver si se transforma en el altar de su bicampeonato del mundo o en un nuevo capítulo de su compleja relación con las tierras de Nueva Jersey.



