El pasado sábado a la noche seis motochorros asaltaron a dos chicos que charlaban en una vereda de González Catán y el padre de una de las víctimas, Gustavo, intervino para evitar el robo. En las últimas horas, contó su versión de los hechos ante la prensa.
"Desde el momento que salgo de casa hasta que veo la situación, hasta ahí no pasaba nada, pero cuando vi que le pegaron a mi hijo, agarré la barra de cemento que tenía a mano y no recuerdo más nada. Reaccioné cuando dispararon", explicó, en diálogo con Mediodía Noticias (eltrece).
El episodio, de modalidad "piraña", ocurrió en el Barrio Padre Mario. Los ladrones, que llegaron a bordo de tres motos, les robaron un celular y una bicicleta a los jóvenes. Al momento de escapar, uno de ellos disparó cuatro veces desde la esquina, pero nadie resultó herido.
Gustavo, luego, precisó: "Tuve que ver el video porque estaba creído de que le había pegado a uno de los chicos del lado del cordón y no, había sido al que estaba en la calle. La reacción fue evitar que le dispararan porque ya lo tenía apuntado con el arma en el pecho".
"Porque después de los golpes ya sabemos que vienen los disparos. Decía entre mí: 'Me tiran a mí o a él'. Preferí que me dispararan a mí. Decidí defender a mi hijo. Gracias a Dios puedo contarlo", añadió.
Una cámara de seguridad registró el asalto. En los videos, se observa que el hombre, luego de tirarle la barra de cemento a dos de los motochorros, empujó a otros dos y, de esta manera, evitó que se llevaran otra bicicleta.
En diálogo con el medio citado, Gustavo también comentó que los delincuentes ingresaron a un supermercado chino cercano dos minutos después del robo. Por otro lado, los vecinos aseguraron que la banda se mueve en tres motos: una KTM Duke 390 blanca, una Honda GLH gris y una Corven Hunter gris.



