La audiencia de imputación por la muerte de Ángel, un niño de cuatro años, en Comodoro Rivadavia, Chubut, estuvo marcada por un momento de alta tensión cuando Luis López, el padre de la víctima, les gritó “asesinos” a la madre del niño, Mariela Altamirano, y a su pareja, Maicol González, ambos investigados en la causa.
La situación obligó a la intervención del tribunal para restablecer el orden en la sala. La audiencia comenzó a las 11 de la mañana y se llevó a cabo en la Oficina Judicial de los tribunales penales de barrio Roca. Allí, la Justicia confirmó la imputación de Altamirano y González por el delito de “homicidio agravado por el vínculo”.
También, ambos quedaron detenidos con prisión preventiva por seis meses, debido al riesgo de fuga y la posibilidad de que puedan entorpecer la investigación. Durante este tiempo, se profundizará en los peritajes psicológicos y en el análisis de las lesiones de distinta evolución encontradas en el cuerpo de Ángel.
Las actitudes de los presentes
Durante el proceso, la mamá del menor no declaró. Además, de acuerdo a las imágenes de la transmisión, mantuvo una actitud de silencio y frialdad, evitando cualquier contacto visual con los familiares paternos del niño, así como con Lorena Andrade, la madrastra de la víctima, quien estuvo presente exigiendo justicia.
Por su parte, la pareja de Mariela hizo uso de la palabra para defenderse: “Nosotros somos inocentes. Nosotros también queremos saber qué le pasó”. Asimismo, relató detalles de la noche previa al fallecimiento del niño.
“Estábamos mirando tele en nuestra cama, Mariela, la bebé y yo. Ángel en su cucheta. Llegó la hora de dormir, nos acostamos y a la mañana me levanté para preparar el mate como todas las mañanas y sentí olor a humedad, a pis. Fui dormido y le dije a Mariela que se hizo pis (Ángel); lo bajamos, lo cambiamos y siguió durmiendo con Mariela y la bebé, en la cama de abajo”, aseguró.



