La política migratoria y de control de documentos en Estados Unidos dio un giro relevante en 2026. El Departamento de Estado confirmó que se actualizará la ley que permite la revocación de pasaportes a ciudadanos que mantengan deudas de manutención infantil. La normativa, vigente desde 1996, hasta ahora se aplicaba únicamente en casos de renovación del documento, en todos aquellos ciudadanos estadounidenses que debían un mínimo de 2500 dólares en manutención.
Con la nueva actualización, el Estado podrá actuar de manera proactiva: buscará información en el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y procederá a cancelar pasaportes incluso si estos continúan vigentes. Nuestro país, adoptó medidas similares para los deudores alimentarios y sus futuros ingresos a los partidos de fútbol. Bajo la gestión de la ex Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quedó vigente la medida.
Los primeros alcanzados por la medida
La medida comenzará con los padres que adeuden más de 100 mil dólares. Se estima que unas 500 personas se encuentran en ese rango de deuda. Para conservar el pasaporte, deberán acordar un plan de pagos con el HHS. El gobierno de Donald Trump dejó en claro que la intención es ampliar progresivamente el alcance, lo que podría afectar a quienes tengan deudas menores en el futuro. El Departamento de Estado recomendó a los ciudadanos cumplir con sus obligaciones para evitar perder el derecho a viajar internacionalmente.
El pasaporte estadounidense solo puede ser solicitado por ciudadanos nativos o naturalizados. El trámite exige completar el Formulario DS-11, presentar prueba de ciudadanía (certificado de nacimiento o naturalización), comprobante de identidad con fotografía y una foto a color de 5x5 cm.
Las tarifas actuales son:
Libreta de pasaporte: US$165 (incluye solicitud y aceptación).
Tarjeta de pasaporte: US$65.
Libreta + tarjeta: US$195.
El pasaporte de Estados Unidos ya no ocupa el liderazgo mundial. En 2025 descendió al puesto 12 del Índice Henley, tras perder acceso sin visado en países como Brasil, Papúa Nueva Guinea y Birmania. Hoy, los documentos más poderosos son los de Singapur, Japón y Corea del Sur.



