La noche del jueves, un estruendo sacudió Cabo Cañaveral y sorprendió a los vecinos de Cocoa Beach. El protagonista fue el New Glenn, el cohete insignia de Blue Origin, que explotó durante un ensayo de encendido de motores en el Complejo de Lanzamiento 36. La bola de fuego iluminó el cielo por varios segundos y generó alarma en la zona costera.
La compañía fundada por Jeff Bezos confirmó el incidente en un comunicado: “Experimentamos una anomalía durante la prueba de encendido de hoy”. Aseguró además que todo el personal fue localizado y que no se reportaron heridos. Las autoridades de emergencia descartaron riesgos para la población por gases u otros efectos derivados de la explosión.
La reacción de Bezos
El propio Bezos se expresó en la red social X: “Todo el personal está contabilizado y a salvo. Es demasiado pronto para conocer la causa raíz, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Día muy duro, pero reconstruiremos lo que necesite ser reconstruido y volveremos a volar. Vale la pena”.
All personnel are accounted for and safe. It’s too early to know the root cause but we’re already working to find it. Very rough day, but we’ll rebuild whatever needs rebuilding and get back to flying. It’s worth it.
— Jeff Bezos (@JeffBezos) May 29, 2026
El New Glenn, bautizado en honor a John Glenn, debutó en 2025 y es uno de los proyectos más ambiciosos de Blue Origin. Sin embargo, su historial ya acumula contratiempos: en abril había quedado en tierra tras dejar un satélite fuera de órbita por una falla de motor. La explosión del jueves ocurrió cuando se preparaba para su cuarta misión, prevista para el 4 de junio, que debía poner en órbita 48 satélites del servicio de internet Leo de Amazon, competidor de Starlink. Ninguno de esos satélites estaba a bordo durante la prueba.
El congresista de Florida, Mike Haridopolos, informó que mantiene contacto con el administrador de la NASA, Jared Isaacman, tras el incidente. “Agradezco que no se hayan reportado heridos y doy las gracias a los servicios de emergencia, ingenieros y tripulaciones de lanzamiento que actuaron con rapidez”, expresó.
El episodio representa un nuevo golpe para Blue Origin, justo cuando la empresa se prepara para liderar el proyecto Moon Base 1, la primera misión privada que desplegará un módulo de aterrizaje en el polo sur lunar. La iniciativa forma parte del plan de la NASA para establecer una colonia humana permanente en la Luna durante la próxima década.



