El inicio del fin de semana extra largo de julio expuso con crudeza la debilidad que atraviesa el consumo en los principales destinos de la Costa Atlántica. Mar del Plata, el termómetro histórico del turismo interno, registra un magro 25% de reservas hoteleras, mientras que el sector de alquileres temporarios y departamentos particulares reporta una actividad prácticamente nula. Operadores inmobiliarios, hoteleros y comerciantes coinciden en que este período de descanso se perfila como uno de los más magros del año, replicando la tendencia contractiva que ya se había evidenciado durante los feriados de junio.
La drástica reducción en el flujo de visitantes responde a una tormenta perfecta de factores económicos, climáticos y de agenda deportiva. La cercanía inmediata con las vacaciones de invierno —que comienzan la próxima semana— llevó a muchas familias a postergar sus viajes. A esto se suma una intensa ola de frío y un componente recreativo que tracciona los planes hacia el ámbito doméstico: el partido de cuartos de final del Mundial 2026 entre Argentina y Suiza, programado para este sábado a las 22:00 horas, el cual incentiva a los potenciales viajeros a quedarse en la comodidad y calefacción de sus hogares.
Ventas minoristas en picada: el informe que alarma al comercio
Más allá de las particularidades de este fin de semana largo, la preocupación de fondo en el empresariado local radica en el deterioro estructural del poder adquisitivo. Los datos de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción de Mar del Plata (UCIP) confirman que la recesión se profundiza mes a mes.
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Contracción sostenida: De acuerdo con el Departamento de Estudios Sociales y Económicos (DESE) de la UCIP, las ventas minoristas físicas medidas en la ciudad sufrieron una caída interanual del 5,7% en junio.
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Tendencia en rojo: La baja del último mes consolida un trimestre marcadamente recesivo, tras haberse registrado retrocesos del 2,6% en abril y del 5,8% en mayo, sin registrarse reactivación ni siquiera durante fechas comerciales clave como el Día del Padre.
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Alerta por el empleo: Desde la conducción de la cámara mercantil señalaron que este escenario no responde a un fenómeno estacional aislado, sino a una pérdida constante de capacidad de compra que pone en riesgo el sostenimiento de la actividad y los puestos de trabajo formales.
Decisión a último momento y la expectativa por el receso invernal
A pesar del desalentador panorama inicial, tanto el Colegio de Martilleros como la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG) mantienen la expectativa de que el "turismo de cercanía" —aquellos visitantes procedentes del AMBA y localidades vecinas que viajan sin reserva previa— amortigüe el impacto definitivo sobre la facturación hacia el cierre del fin de semana.
Desde la seccional local del gremio hotelero y gastronómico indicaron que, si bien el escenario heredado de los feriados de junio (Paso a la Inmortalidad de Güemes y Día de la Bandera) dejó un balance complejo, la modalidad de contratación del usuario actual mutó por completo: debido a la incertidumbre económica, la gente define sus escapadas en una ventana de 24 a 48 horas previas al viaje. Por este motivo, las cámaras del sector proyectan que las reservas para el receso invernal, concentradas fuertemente entre el 20 de julio y los primeros días de agosto, logren quebrar el piso del 25% y garanticen la sostenibilidad de la temporada baja.



