El piloto argentino Franco Colapinto se prepara para vivir un momento único en su carrera y en la historia del automovilismo nacional: el próximo 26 de abril realizará una exhibición en las calles de Buenos Aires al mando de un Lotus E20, el monoplaza que compitió en la temporada 2012 de Fórmula 1.
Este auto no es uno más. El E20 fue el vehículo con el que Kimi Räikkönen regresó a la categoría y logró una victoria en Abu Dabi, además de múltiples podios. Está equipado con un motor Renault RS27 V8 atmosférico de 2.4 litros, capaz de alcanzar las 18.000 revoluciones por minuto y generar un sonido metálico que los fanáticos recuerdan como uno de los más emocionantes de la era pre-híbrida de la categoría.
Por qué se eligió el auto
La elección de este modelo responde a varias razones. Por un lado, los autos actuales de Fórmula 1 no pueden utilizarse en exhibiciones públicas debido a las restricciones de la FIA y a la complejidad técnica de sus motores híbridos, que requieren infraestructura específica para funcionar. Por otro, el Lotus E20 ofrece una mecánica más sencilla y directa, ideal para un show urbano que busca acercar la experiencia de la máxima categoría al público argentino.
El evento tendrá lugar en el barrio de Palermo, con epicentro en el Monumento a los Españoles. Se espera una multitud de fanáticos que podrán ver y escuchar de cerca al joven piloto argentino, quien atraviesa su primera temporada completa en la Fórmula 1 con el equipo Alpine. La exhibición será gratuita y abierta, lo que refuerza su carácter popular y masivo.

También habrá un espacio para los sectores VIP: se habilitarán tribunas (Grandstands) y una Fan Zone con simuladores y merchandising oficial. Sumado a una experiencia de boxes. El Hospitality ofrecerá los exclusivos Garage Tours, permitiendo a los asistentes ver el auto de cerca y el trabajo de los mecánicos de Alpine.
Más allá del espectáculo deportivo, la jornada tiene un fuerte valor simbólico: traer la Fórmula 1 a Buenos Aires y consolidar a Colapinto como embajador del automovilismo argentino en el mundo. Para muchos, será la oportunidad de revivir el rugido de un motor V8, un sonido que ya no existe en la categoría actual pero que marcó una época dorada.




