Un procedimiento de Gendarmería terminó con 10 personas detenidas por llevar cápsulas de cocaína dentro de sus cuerpos en una modalidad que es conocida como "mulas" y que consiste en ingerir la droga para evitar ser detectada por los perros adiestrados para tal fin.
El operativo se realizó en la localidad de Huacra, Tucumán sobre la ruta 88 cuando los efectivos obligaron a parar un micro de larga distancia que volvía de un tour de compras y se realizó una requisa sobre los pasajeros del vehículo.
Cómo fue el operativo y que descubrió Gendarmería
Al inspeccionar a los pasajeros, los gendarmes pudieron descubrir que una mujer llevaba envoltorios con droga pegadas a su cuerpo y otras tres personas lo hacían en diferentes cavidades corporales.
Sin embargo, la tensión aumentó cuando los efectivos detectaron que otros seis pasajeros llevaban envoltorios de cocaína dentro de sus cuerpos, es decir, que la habían ingerido previamente para hacer más difícil la detección.
Tras pedirles que mantengan la calma y priorizando el estado de salud, los detenidos lograron expulsar 502 cápsulas, procedimiento que se realizó bajo un estricto control médico. En cuanto al peso de la droga incautada, al ser pesada la misma superó los seis kilos.
Otro dato que llamó la atención es que cada "mula" habría ingerido un promedio de 80 cápsulas y que cada una de ellas pesaba entre 11 y 12 gramos.
Las organizaciones criminales y los narcotraficantes muchas veces reclutan personas en situación de vulnerabilidad con una complicada situación económica para que hagan ese trabajo y, en particular, la ruta 88 se convirtió en un corredor del tráfico de droga. Allí, Gendarmería de forma frecuente realiza procedimientos para evitar que las sustancias ilícitas lleguen desde las provincias del norte como Salta, Tucumán y Catamarca a la ciudad de Mendoza donde-se cree- es el destino final de las cargas.



