El empresario Marcelo Porcel, procesado por presuntos delitos sexuales contra diez adolescentes, fue captado este domingo en la Basílica de Luján asistiendo a una misa sin la tobillera electrónica que la Justicia ordenó colocar de manera inmediata. La imagen generó revuelo en redes sociales y alimentó la polémica sobre la efectividad de las medidas de control impuestas en la causa por abuso y corrupción de menores.
La Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional confirmó hace unos días el procesamiento de Marcelo Porcel por presuntos delitos de abuso sexual y corrupción de adolescentes, en una causa que investiga diez hechos que involucran a chicos menores de 13 años, compañeros de colegio de sus propios hijos en el Colegio Palermo Chico.
Las prohibiciones que recibió Porcel
Aunque la querella, la fiscalía y la asesora de menores habían solicitado su detención, los magistrados resolvieron mantenerlo en libertad bajo medidas cautelares más estrictas. Entre ellas, la orden inmediata de colocarle un dispositivo permanente de rastreo y geolocalización (tobillera electrónica), la prohibición de ausentarse de su domicilio por más de 24 horas sin autorización judicial y la entrega de dispositivos duales de alerta a las víctimas, para que puedan denunciar cualquier infracción a las restricciones de acercamiento.
Además, Porcel no podrá salir del país mientras dure el proceso, pero la Justicia le permitió mantener su libertad ambulatoria, siempre que respete las obligaciones impuestas y no se acerque a las víctimas. TN confirmó que el empresario fue visto este domingo en la Basílica de Luján, a donde asistió a una misa. En el video, se lo observa caminando sin tobillera electrónica y sin ninguna medida de control visible en su tobillo, lo que levantó preguntas sobre el cumplimiento de la orden judicial.
Fuentes del Ministerio de Seguridad porteño explicaron que aún están a la espera de las instrucciones del juzgado que interviene en la causa para colocarle la tobillera y comenzar el monitoreo. “La colocación de la tobillera electrónica ya se solicitó, pero no se concretó, no se hace de manera instantánea”, dijeron a LA NACION fuentes judiciales.
La situación generó una ola de críticas en redes sociales, donde muchos usuarios cuestionaron que Porcel siga en libertad y pueda moverse con facilidad, mientras las víctimas y sus familias esperan que se cumplan las medidas de protección. Comentarios como “Sin tobillera no… debe estar preso” y “Que el dinero no condicione a la justicia” circulan en Instagram y X, donde se viralizó el video.



