Luego de intensas negociaciones, el oficialismo decidió retirar su proyecto de Reforma Penal Juvenil que fijaba en 13 años la edad de imputabilidad, algo que tampoco era apoyado por algunos sectores del PRO y decidió retomar el dictamen anterior que se trabajó en comisión, es decir, a los 14 años.
Tras contar con el rechazo de parte del PRO y de la oposición, el consenso estableció que el proyecto que se debata fije la edad en 14 años, cuando actualmente la base de imputabilidad es de 16 años. Ese umbral es el que logró el mayor consenso y el Gobierno debió retirar el proyecto para enviar otro texto con la modificación, con la esperanza de que el mismo sea tratado y logre su aprobación.
Cómo queda el proyecto que será debatido en el Congreso
En primer lugar, los legisladores no modificarán la estructura general del régimen penal juvenil y seguirán las sanciones de acuerdo con el tipo de delito cometido. Por ejemplo, si se trata de delitos graves, el castigo será el alojamiento en institutos especializados y no habrá contacto con adultos.
En cuanto al costo fiscal para el proyecto que se debatirá en ambas cámaras, el mismo está estipulado en es de $23.739.155.303, monto que será financiado a través de partidas del Ministerio de Justicia y de la Defensoría General de la Nación.
De ese dinero, el mayor gasto no será la cuestión de la infraestructura, sino que pasará por la contratación de personal especializado, entre los que se encuentran psicólogos, médicos y supervisores.
De esta forma, el texto mantiene varios de los aspectos del régimen penal juvenil que fue discutido en el año 2025 y que le había permitido al Ejecutivo conseguir un dictamen de mayoría, más allá de que luego no obtuviera luz verde.
Con estas modificaciones y la decisión de ceder en la cuestión de la edad, el oficialismo pretense que se pueda destrabar el debate y que el proyecto finalmente sea tratado en la sesión de este jueves y que ahí mismo pueda ser votado.



