Un error administrativo en el cementerio de la Chacarita provocó que el coche fúnebre se llevara el cuerpo del recientemente fallecido periodista Marcelo Araujo directo al crematorio. De esa forma, sus familiares y amigos no pudieron despedirlo como pretendían.
Entre los presentes estuvieron Claudia Villafañe, Martín Liberman, Alejandro Apo, Marcelo Benedetto, Fernando Niembro, Miguel Ángel “Tití” Fernández, Raúl Rivello (su productor durante años) y una de sus hijas.
El cronista deportivo José “Chiche” Almozny, quien también concurrió para dar el último adiós a su amigo, relató lo sucedido: “Estábamos todos en Chacarita. El féretro fue por detrás y nunca lo vimos. Nos asombramos porque nunca nos había pasado algo así”.
“A todos nos extrañó. Esperábamos el féretro, estábamos frente a la escalinata, donde hay dos puertas. Ahí siempre ponen el cajón. De repente vino uno y dijo ‘ya está’. Todos lo miramos y dijimos: ‘¿ya está qué?’. Todos esperábamos que alguien dijera unas palabras. Nos quedamos todos sorprendidos. Siempre en estos casos hay un homenaje", señaló.
Almozny afirmó que todos los allegados de Araujo quedaron sorprendidos y calificó al hecho como “una locura”. “Nos quedamos todos muy enojados, no entendíamos qué pasó y nos fuimos sin saber qué pasó. No sé si fue un error de alguien o hubo una persona que dio la orden”, planteó.
De esta forma, los allegados al famoso relator de Fútbol de Primera debieron improvisar una ronda y dieron un aplauso en silencio para homenajearlo.
Araujo nació el 12 de junio de 1947 en Villa Crespo y su verdadero nombre era Lázaro Jaime Zilberman. Murió este lunes a los 78 años en el Hospital Italiano de Buenos Aires tras afrontar problemas de salud derivados de una neumonía.
El periodista que conformó una dupla histórica con el comentarista Enrique Macaya Márquez, vivía en un departamento del barrio porteño de Recoleta y su estado físico se deterioró tras haber sufrido un cuadro grave de Covid-19, por el que estuvo dos meses en terapia intensiva.



