Un vuelo de Ryanair que partió de Salónica, Grecia, con destino a Memmingen, Alemania, vivió momentos de gran tensión cuando una ventanilla de la cabina se desprendió en pleno vuelo y un pasajero fue parcialmente succionado hacia el exterior. El Boeing 737-800 despegó a las 5:55 de la mañana y a una altitud cercana a los 20.000 pies ocurrió el incidente que obligó a la aeronave a regresar de emergencia al aeropuerto de Salónica.
Según relataron varios pasajeros, el hombre, de 61 años y originario de Serbia, quedó con la cabeza y los hombros fuera del avión tras la rotura de la ventanilla. Su esposa, sentada junto a él, logró sujetarlo por las piernas mientras otros viajeros colaboraron para introducirlo nuevamente en la cabina. "Su cabeza y sus hombros sobresalían por la ventana rota", contó un testigo a la cadena griega ERT.
El relato de la pasajera
Una pasajera que presenció el hecho explicó: "La cabeza del hombre estaba completamente fuera del avión. Las chicas que estaban a su lado lo estaban sosteniendo y luego, con la ayuda de muchos pasajeros, lo pudieron meter adentro y lo inmovilizaron; por suerte el hombre no se había quitado el cinturón de seguridad". Tras el aterrizaje, el pasajero recibió atención médica en Salónica. Los portavoces de la aerolínea indicaron que se encuentra consciente, aunque en estado de shock, y presenta una herida en el cuello junto con abrasiones y quemaduras.
El incidente provocó la descompresión de la cabina, lo que hizo que el avión perdiera altitud rápidamente y que se desplegaran las máscaras de oxígeno. "Se escuchó un ruido fuerte, fue como si se hubiera reventado un neumático. Hubo pánico, gritos y alaridos porque perdimos altitud inmediatamente debido a la descompresión", relató una pasajera.
Otra testigo agregó: "Por un momento pensé que alguien había abierto accidentalmente la puerta de emergencia. Los auxiliares de vuelo se pusieron histéricos. Inmediatamente nos pusimos las mascarillas, pero pareció una eternidad hasta que comprendimos lo que estaba sucediendo". El avión logró aterrizar con normalidad y el resto de los pasajeros fue reubicado en otro vuelo hacia Memmingen. Entre ellos, una mujer embarazada que fue trasladada a un hospital para una revisión y recibió el alta médica poco después.
La Federación Panhelénica de Empleados de Hospitales Públicos (POEDIN) emitió un comunicado donde advirtió: "Estuvo a punto de ocurrir una tragedia". Las autoridades iniciaron una investigación para determinar la causa de la rotura. La hipótesis preliminar apunta a que un fragmento desprendido de uno de los motores impactó contra la ventanilla, provocando su daño y el posterior desprendimiento.



