La Fuerza Aérea de Israel (FDI) terminó con la vida de Esmaeil Khatib, el poderoso ministro de Inteligencia de la República Islámica de Irán. El anuncio fue realizado este miércoles por el titular de Defensa israelí, Israel Katz, quien confirmó que las fuerzas de seguridad tienen ahora "carta blanca" para eliminar a cualquier alto mando iraní sin autorizaciones adicionales.
Khatib, quien supervisaba el aparato de represión interna y las operaciones de inteligencia exterior desde 2021, era considerado el estratega detrás de la persecución de disidentes y de ataques contra objetivos occidentales en todo el mundo. Su eliminación se produjo en medio de una ofensiva masiva contra infraestructuras estratégicas en el corazón de Teherán.
El comunicado oficial de las FDI detalló que el ataque no solo buscó objetivos humanos, sino que apuntó a los pilares logísticos del régimen: Se reportaron impactos en centros de mando vinculados al sistema de armamento de largo alcance. Fueron destruidos cuarteles generales de la unidad de seguridad encargada de sofocar disturbios internos. Israel atacó diversos sistemas de defensa antiaérea iraníes para consolidar su dominio sobre el espacio aéreo de la capital persa.
"La intensidad de los ataques está aumentando. No nos detendremos hasta profundizar el daño sobre los cimientos del régimen terrorista", enfatizó Katz tras una reunión con la cúpula militar.
Mientras Teherán procesa el impacto en su gabinete, el Comando Norte de Israel lanzó una oleada de ataques sobre el Líbano. La operación es una respuesta directa al lanzamiento de decenas de cohetes por parte de Hezbollah hacia territorio israelí. Imágenes de agencias internacionales registraron el colapso de un edificio en el barrio de Bachoura, en pleno centro de la capital libanesa, tras un impacto de alta precisión. Las FDI aseguraron haber cercado y destruido escuadrones de lanzamiento antes de que pudieran concretar bombardeos significativos contra Israel. Los suburbios del sur de Beirut, bastiones históricos de la organización terrorista, sufrieron explosiones en cadena durante la madrugada.
La caída de Khatib representa un golpe simbólico y operativo para los ayatolás. Con una carrera forjada en la Guardia Revolucionaria, el funcionario fue el rostro de la violencia estatal durante las "Protestas del Hiyab" (2022-2023) y la reciente Operación León Rugiente.



