A través del decreto N°142-26, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, oficializó un régimen reforzado de acceso prioritario que pone a los ciudadanos que residen y tributan en la Capital Federal al frente de la fila para cualquier servicio público o trámite administrativo.
Esta disposición amplía la política de "prioridad porteña" que comenzó a aplicarse en la red de hospitales en marzo de 2025. Con la nueva firma, que también lleva la rúbrica del jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, el sistema de jerarquización se vuelve transversal a toda la estructura del Estado local.
"Prioridad para los porteños"
El Ejecutivo porteño justifica esta decisión en la necesidad de corregir lo que denomina una "sobrecarga histórica" financiada por los contribuyentes de la Ciudad. “Durante años, la Ciudad se hizo cargo de lo que otros no hacen. La incompetencia del otro lado de la General Paz la pagaban los porteños con sus impuestos. Se terminó”, declaró Jorge Macri tras la firma del documento.
Según cifras oficiales, durante 2025 la Ciudad realizó más de 30 millones de prestaciones. La gestión actual destaca que, gracias a la implementación de este esquema en el área quirúrgica, se lograron concretar 12.000 intervenciones adicionales, un cupo que anteriormente era absorbido por pacientes de otras jurisdicciones.
¿Qué servicios cambian y cuáles no?
A pesar de la contundencia del anuncio, el decreto establece límites operativos claros para evitar conflictos éticos o legales:
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Administración y Educación: El acceso preferencial regirá para la solicitud de turnos, cupos y vacantes en todas las dependencias administrativas y establecimientos educativos dependientes de la Ciudad.
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Salud de Emergencia: Las urgencias y emergencias sanitarias quedan excluidas. La atención médica en situaciones críticas seguirá siendo inmediata y universal, sin distinción de domicilio o nacionalidad.
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Seguridad: Los servicios vinculados a la seguridad pública no sufrirán modificaciones en su despliegue operativo.
El decreto no solo busca un ordenamiento interno, sino que funciona como una herramienta de presión política en el conflicto financiero que la Ciudad mantiene con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
Macri fue categórico al referirse a lo que denomina "tours sanitarios", afirmando que la Ciudad no debe ser "la prepaga gratuita" de quienes no aportan al sistema local. En paralelo, el Gobierno porteño ha elevado un reclamo formal para que la Provincia de Buenos Aires financie la atención de los bonaerenses en situación de calle que se encuentran en territorio porteño, amparándose en el marco normativo nacional que asigna la responsabilidad de esta población a su jurisdicción de origen.
La Jefatura de Gabinete será la encargada de coordinar con cada ministerio la adecuación de los sistemas de turnos y procedimientos internos. El objetivo es que la plataforma de gestión de la Ciudad reconozca automáticamente el domicilio del solicitante para asignar la prioridad correspondiente en tiempo real.



