El formato de los canales de streaming en Argentina continúa consolidándose como el escenario predilecto para que figuras de la política nacional dejen de lado el protocolo y compartan confesiones inesperadas. En esta oportunidad, el exlegislador y diplomático riojano Jorge "El Negro" Yoma protagonizó un momento de alto impacto mediático durante su visita al programa conducido por la abogada y periodista Natalia Volosín, donde repasó detalles de su vida íntima, sus andanzas en el Palacio Legislativo y lanzó una picante caracterización sobre una de las figuras clave de la política de los noventa: Carlos "Chacho" Álvarez.
Lo que inició como una entrevista enfocada en el análisis de la actualidad política derivó rápidamente en el terreno de las anécdotas personales cuando Yoma fue consultado sobre los pormenores del "mejor polvo" de su vida. Lejos de esquivar la pregunta, el experimentado dirigente peronista recordó los inicios de la relación con quien hoy es su esposa, bajo un contexto marcado por la total clandestinidad.
Clandestinidad, escaleras y despachos oficiales
"Era una clandestinidad tremenda. Yo tenía 35 años y ella 24. Ella vivía con los padres frente a Parque Chacabuco; yo la iba a visitar y era todo a escondidas porque ella estaba de novia y yo estaba casado", relató Yoma sin filtros. Según detalló el exembajador, el encuentro más memorable de aquella etapa inicial no ocurrió en un ámbito privado convencional, sino en la mismísima escalera del edificio residencial de su actual pareja.
Sin embargo, las revelaciones subieron de tono cuando el riojano admitió que, con el correr del tiempo y el avance de sus carreras, los encuentros íntimos y secretos se mudaron de locación, trasladándose directamente a las dependencias oficiales del Congreso de la Nación. "Los encuentros de la incipiente relación se trasladaron a la Cámara de Diputados", confesó el exlegislador, describiendo el ambiente que se vivía en los pasillos parlamentarios durante aquellos años.
La mención al "Chacho" Álvarez
Al rememorar la dinámica de la actividad legislativa de la época y el uso de los despachos para fines extraoficiales, Yoma no dudó en salpicar a quien supo ser su vecino de oficina en el anexo del Congreso: el exvicepresidente de la Nación y referente del Frente Grande, Carlos "Chacho" Álvarez.
"Mi vecino era el Chacho Álvarez, que era peor que yo. El Chacho era un depredador", disparó el dirigente riojano entre risas, sugiriendo que el comportamiento del líder de la Alianza en los despachos superaba con creces sus propias peripecias amorosas en el Palacio del Congreso.
La entrevista cerró con un tono más componedor en el plano político actual, ya que Yoma aprovechó el aire para disculparse públicamente con la diputada oficialista Lilia Lemoine, tras admitir que en una oportunidad previa había sido "excesivamente sarcástico" e "irrespetuoso" con ella, cerrando así una participación televisiva que combinó disculpas formales con indiscreciones históricas de alto voltaje.



