Lo que debía ser un choque generacional entre Lionel Messi y Lamine Yamal terminó convirtiéndose en un conflicto burocrático que dejó a las dos potencias de Occidente sin su prueba de fuego antes del Mundial 2026.
Tras el anuncio oficial de la UEFA, la Conmebol y la AFA emitieron sus propios descargos, revelando que el punto de ruptura no fue solo la sede, sino una diferencia de apenas 96 horas. Según el ente sudamericano, Argentina aceptó jugar en Italia como sede neutral, pero la negativa de Europa a postergar el juego del 27 al 31 de marzo dinamitó el acuerdo.
Los argumentos
A través de sus redes sociales, Claudio Tapia fue el encargado de marcar la postura argentina. El dirigente sostuvo que la propuesta de jugar en el Estadio Santiago Bernabéu —impulsada por la UEFA y medios españoles— rompía el equilibrio de la competencia al otorgarle la localía de facto a la actual campeona de la Eurocopa. "Desde el primer momento sostuvimos que el partido debía jugarse en una sede neutral para garantizar la equidad deportiva. La propuesta de Madrid no respetaba ese principio", sentenció el presidente de la AFA.
Aunque se barajaron ciudades como Roma y Lisboa, y hasta una serie de ida y vuelta con recaudación compartida, el calendario de la UEFA se mostró inflexible. La confederación europea descartó la fecha del 31 de marzo por "falta de tiempo", cerrando definitivamente la ventana para el cruce.
El plan de Scaloni
Con la Finalissima fuera del mapa, Lionel Scaloni ya ha puesto en marcha un plan de contingencia para la ventana FIFA de marzo (del 23 al 31). El objetivo del cuerpo técnico es maximizar la convivencia del plantel antes del desembarco definitivo en Estados Unidos para la Copa del Mundo. El plantel se concentrará íntegramente en el complejo de Ezeiza. Se priorizará la carga táctica y la unión del grupo. La intención es disputar un encuentro el 31 de marzo para recibir el afecto del público local.
Sin embargo, la logística enfrenta un obstáculo inesperado: el Estadio Monumental. La casa de River Plate no podrá albergar el partido debido a la serie de conciertos de AC/DC programados para esa misma semana. Ante esta situación, la AFA evalúa mudar la despedida a La Bombonera o trasladar la localía a alguna sede del interior del país.



