La inflación de la Ciudad de Buenos Aires se desaceleró levemente en abril y se ubicó en el 2,5%, según el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad Autónoma (IPCBA). El dato resulta algo más bajo que el 3% registrado en marzo, y refleja una mezcla de alivio en algunos rubros clave y subas fuertes en otros, especialmente en el sector de transportes. Donde los aumentos se mantienen fijos durante varios meses y golpean el bolsillo de los porteños mes a mes.
Dentro del rubro alimentos y bebidas no alcohólicas, el comportamiento de las carnes fue clave para el dato: se mantuvieron casi sin variación, lo que mitiga el peso de este ítem en el bolso de las familias. Sin embargo, ese efecto se vio opacado por el fuerte avance en transporte, que subió alrededor del 5,4% en el mes, impulsado por el alza en los combustibles, debido a la situación desatada en el Estrecho de Ormuz y por la actualización del boleto del colectivo urbano. Las tres grandes divisiones que más presionaron el índice fueron: sector Transporte (+5,4%), Información y comunicación (+3,4%) y Cuidado personal, protección social y otros productos (+3,3%).
Números generales
En el acumulado de los cuatro primeros meses de 2026, la inflación en la Ciudad de Buenos Aires alcanza el 11,6%, mientras que la variación interanual, medida en 12 meses, se ubica en el 32,4%. A nivel nacional, cabe recordar que en líneas generales, la gestión de Javier Milei proyectó en el Presupuesto 2026 una inflación de 10% anual. Una meta que se encuentra en un momento difícil de ser cumplida.
El dato de abril en CABA resta un poco de velocidad al freno de 3% de marzo, pero mantiene el IPC porteño por encima de 2%, lo que sigue marcando un entorno de suba de precios sustancial para los hogares, aunque algo más contenido que el promedio de 2025. En resumen: la carne frenó su aumento y dio respiro, pero el transporte y otros servicios de la vida diaria siguen arrojando los precios al alza.



