Según el informe oficial del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (IDECBA), la inflación mensual se ubicó en el 3%, marcando una aceleración respecto al mes previo. Con este registro, la variación interanual escaló al 32,1%, reflejando la persistente presión sobre el bolsillo de los porteños, especialmente en los rubros vinculados a servicios y tarifas reguladas.
El dato de CABA es seguido de cerca por el mercado, ya que suele funcionar como un "termómetro" de lo que informará el INDEC el próximo martes para el índice nacional. En esta ocasión, la dinámica estuvo marcada por el fin de la estacionalidad veraniega y el impacto directo de conflictos geopolíticos globales en los precios locales.
Los motores del aumento
Cinco divisiones concentraron casi el 80% del incremento del mes. Sin embargo, el transporte y la educación fueron los sectores que mostraron los ajustes más agresivos.
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Transporte (6,0%): Fue el rubro de mayor salto. La razón principal radica en el encarecimiento de los combustibles (nafta y gasoil) derivado de la guerra en Irán, sumado a un nuevo ajuste en el boleto de colectivo urbano. El gasoil premium promedió los $2.097,30, mientras que la nafta premium superó los $2.037,33.
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Educación (8,6%): Con el inicio del ciclo lectivo consolidado, el fuerte incremento en las cuotas de los colegios privados tuvo una incidencia determinante en el índice general.
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Vivienda y Servicios (3,2%): Los ajustes en alquileres, expensas y las facturas de luz y agua aportaron 0,65 puntos porcentuales a la inflación del mes.
Alimentos
El rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una suba del 2,6%. Si bien se ubicó por debajo del nivel general, hacia adentro mostró comportamientos muy dispares:
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Carnes y derivados: Treparon un 6,3%, siendo el principal factor de presión en la canasta alimentaria.
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Lácteos y Panificados: Subieron en torno al 2,1%.
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El alivio: Los productos estacionales de la verdulería funcionaron como un ancla. Las verduras cayeron un 3,3% y las frutas bajaron un 1,8%, moderando el impacto final del capítulo.
La brecha entre categorías fue abismal en marzo. Los precios regulados (tarifas, transporte, educación y salud) volaron al 6,5%, demostrando que el principal impulso inflacionario provino de decisiones administrativas y contratos indexados.
En la vereda opuesta, los productos estacionales descendieron un 4,5%. Este fenómeno se explica por el desplome de los precios en el sector turístico tras el cierre de la temporada alta: los paquetes turísticos bajaron un 17,1% y el alojamiento cayó un 12,7%.
Perspectivas interanuales
Al observar la película completa de los últimos doce meses, los rubros que más castigaron el poder adquisitivo en la Ciudad fueron:
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Transporte: 41,3%
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Vivienda y Servicios: 37,5%
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Servicios Regulados: 37,1%
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Educación: 32,7%



