Un grupo de disidentes iraníes aportó nuevos testimonios ante la Justicia argentina sobre la presunta participación de Irán en el atentado contra la sede de la AMIA, ocurrido el 18 de julio de 1994 y que dejó 85 muertos y decenas de heridos.
La comitiva judicial viajó a ese país europeo para recibir el testimonio de cuatro iraníes opositores al régimen que residen allí y que ya habían declarado en 1998 ante el entonces juez de la causa, Juan José Galeano.
En esta oportunidad, ampliaron sus exposiciones y aportaron nueva información sobre la presunta responsabilidad de Irán en la planificación del ataque, que según la investigación fue ejecutado por el grupo libanés Hezbollah.
El testimonio considerado más relevante es el del disidente Hadi Roshan Ravani, quien señaló como principal organizador del atentado a Alí Asghar Hejazi.
De acuerdo con su declaración, el funcionario se desempeñaba como jefe del área de inteligencia del gobierno iraní y era la “mano derecha” del ayatollah Ali Jamenei, líder supremo asesinado el 28 de febrero al inicio de la actual guerra en Medio Oriente.
Ravani sostuvo además que Hejazi mantenía vínculos directos con Mojtaba Jamenei, hijo del líder religioso y señalado como su sucesor dentro del régimen. Según su relato, el funcionario viajó a la Argentina en 1993 para supervisar personalmente la preparación del atentado.
“Ali Asghar Hejazi era la máxima autoridad responsable del ataque contra la AMIA. Comenzó en Irán supervisando los preparativos del atentado y en 1993 viajó a Argentina para asegurarse de la viabilidad de la operación y de que los agentes que iban a actuar eran fiables. No se trataba de una simple supervisión, se le rendían cuentas y si viajó a Argentina fue para asegurarse de la veracidad de la información que había recibido y del éxito de la operación”, afirmó el testigo.
En su declaración, Ravani indicó que el ataque fue ejecutado por Hezbollah con apoyo logístico y financiamiento del régimen iraní. Como parte de las pruebas aportadas, presentó además un recorte del diario en farsi Iran Zamin publicado un mes después del atentado.
En ese artículo, según explicó el testigo, se mencionan actividades del régimen iraní en distintos países de América Latina y se hace referencia a operaciones vinculadas con Argentina.
Durante su exposición, Ravani también brindó detalles sobre el funcionamiento interno del sistema de decisiones dentro del gobierno iraní. “Una operación terrorista la determina el comité Vijeh, presidido por Ali Asghar Hejazi. Es la persona más importante del régimen después de Jamenei. Habla directamente con Jamenei y con su hijo Mojtaba. Y también es el principal responsable de la toma de decisiones”, señaló.
El testigo agregó que “en el comité Vijeh se elige la acción terrorista, que luego pasa al consejo de seguridad nacional para su aprobación, y con el aval del líder supremo se ejecuta”.
Según su reconstrucción, los preparativos del atentado habrían comenzado en 1983 con el envío a la Argentina de Mohsen Rabbani, exagregado cultural de la embajada iraní en Buenos Aires. De acuerdo con su declaración, Rabbani desarrolló tareas de reclutamiento en comunidades musulmanas locales y recopiló información sobre posibles objetivos.
“Rabbani y Taha Abde Khodaei, consejero cultural de la embajada de Irán en Argentina desde 1990, enviaron informes a Irán con las vulnerabilidades de la comunidad judía en el país. Con esos informes, el comité Vihej decidió seguir adelante con los preparativos del atentado”, afirmó.




