La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional confirmó el procesamiento de Marcelo Eduardo Porcel por presuntos delitos sexuales contra diez adolescentes y ordenó la colocación de una tobillera electrónica para su monitoreo.
A pesar del pedido de detención solicitado por la querella, la fiscalía y la asesora de menores, los jueces decidieron mantener a Porcel en libertad bajo medidas cautelares más estrictas, incluyendo la prohibición de salir del país.
La resolución judicial confirmó el procesamiento inicial dictado en abril por el juez Carlos Bruniard, quien determinó que existen elementos suficientes para investigar a Porcel por abuso sexual gravemente ultrajante agravado, corrupción de menores y producción de representación sexual de menores.
Los camaristas Ignacio Rodríguez Varela, Hernán López y Julio Lucini ordenaron la colocación inmediata de un dispositivo permanente de rastreo y geolocalización sobre Porcel. Asimismo, intimaron al acusado a someterse a la extracción de material genético para realizar análisis de ADN.
Durante la audiencia, la querella y la fiscalía insistieron en la detención del empresario, respaldados por una carta firmada por siete de las diez víctimas. Sin embargo, la Cámara optó por reforzar las medidas de control sin ordenar prisión preventiva.
La investigación comenzó en 2024 tras denuncias presentadas por padres y adolescentes, quienes señalaron presuntos abusos ocurridos en reuniones familiares en la vivienda de Porcel. Los denunciantes, compañeros de colegio de los hijos del acusado, tenían alrededor de 13 años cuando ocurrieron los hechos.
El expediente cuenta con testimonios recogidos en Cámara Gesell, peritajes y otras pruebas que sustentan la imputación. Entre ellas, se hallaron fotografías en el teléfono de Porcel que, según la investigación, fueron tomadas de manera oculta mientras algunos menores estaban desnudos en el baño de su casa.
Los denunciantes también declararon que Porcel les proporcionaba alcohol, les entregaba dinero y los incentivaba a realizar conductas sexuales siendo aún menores de edad.



