La Justicia de Estados Unidos fijó para el 1 de junio de 2027 el inicio del juicio contra Nicolás Maduro y su esposa, Cillia Flores, luego de la tercera audiencia celebrada este miércoles en Nueva York. La audiencia originalmente estaba prevista para el 30 de junio, pero la Fiscalía solicitó su postergación hasta este miércoles por cuestiones vinculadas a la seguridad.
Se trató de la tercera comparecencia judicial desde la captura de Maduro y Flores en su residencia de Caracas, el 3 de enero pasado. El exmandatario se declaró no culpable ante un tribunal de Nueva York en enero y permanece detenido desde hace más de seis meses en una prisión federal de Brooklyn.
Mientras Maduro está acusado de conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína, Flores enfrenta cargos relacionados con la importación de drogas y la posesión de armas.
Durante la audiencia, las partes avanzaron sobre la organización y preparación de las pruebas, además de las mociones previas al juicio, que finalmente quedó programado para comenzar el 1 de junio de 2027.
“El Gobierno entiende que el aplazamiento es estrictamente necesario para evitar problemas de programación y cuestiones logísticas relacionadas con garantizar un traslado seguro del acusado y el mantenimiento de la seguridad pública en relación con la fecha actualmente fijada para el 30 de junio”, señaló el documento judicial presentado por los fiscales.
Entre junio y la primera quincena de julio, las fuerzas de seguridad de Nueva York estuvieron concentradas en el operativo del Mundial de fútbol 2026, que concluyó el domingo.
La presencia física de Maduro y Flores en la sala de Manhattan obligó al Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) a desplegar un amplio operativo para garantizar su traslado desde la prisión de Brooklyn.
Otro de los focos de atención fue el estado del juez Alvin Hellerstein, de 92 años. En la audiencia anterior, el magistrado evidenció una voz fatigada y algunos lapsus, lo que generó interrogantes entre especialistas sobre su capacidad para conducir un proceso que se anticipa extenso y técnicamente complejo.
En instancias anteriores, la defensa sostuvo que Maduro cuenta con inmunidad por su condición de jefe de Estado y el propio acusado llegó a definirse como un “prisionero de guerra”. Asimismo, los abogados Barry Pollack y Mark Donnelly podrían intentar anular el proceso al cuestionar las circunstancias y el procedimiento de la captura realizada en Caracas el 3 de enero de 2026.



