El fuero civil de la Ciudad de Buenos Aires dictó una restricción perentoria que impide la salida del país del futbolista Mauro Icardi. La resolución judicial responde a la demanda presentada por la abogada Ana Rosenfeld en representación de Wanda Nara, tras la negativa del deportista a suscribir la documentación que habilita el otorgamiento de nuevos pasaportes para las dos hijas menores de la pareja.

Las niñas se encuentran actualmente en territorio italiano imposibilitadas de viajar tras haber sido víctimas de un hecho delictivo en la propiedad familiar de Milán, donde les sustrajeron la totalidad de sus documentos de identidad. Ante la falta de consentimiento paterno para destrabar el trámite consular, el tribunal argentino resolvió aplicar la sanción cautelar de impedimento de egreso del territorio nacional como medida de coerción institucional.
La estrategia de Wanda Nara
La disputa legal escaló públicamente luego de que la empresaria denunciara que la postura del jugador afecta de manera directa el inicio del ciclo lectivo de las menores en la Argentina. La representación legal de la mediática confirmó además que la Justicia de Italia inició un procedimiento paralelo que permitirá sustituir la firma del padre mediante una venia judicial, en caso de que este persista en la omisión del trámite administrativo.
En paralelo a las medidas cautelares sobre la circulación del futbolista, la querella recordó la vigencia de reclamos por deudas alimentarias e incumplimientos sobre el régimen de manutención de las menores. Estas actuaciones derivaron en embargos preventivos y en la inclusión de Icardi en los registros jurisdiccionales de deudores alimentarios en el ámbito local.
El descargo público de Mauro Icardi
Tras la notificación del fallo, el delantero utilizó sus plataformas digitales para expresar su disconformidad con el accionar de los magistrados argentinos. En su pronunciamiento, el deportista cuestionó la velocidad con la que se dictó la prohibición de salir del país, señalando que la resolución se ejecutó antes de que vencieran los plazos procesales fijados en las intimaciones previas.
Asimismo, la defensa técnica del futbolista plantea un problema de competencia territorial al sostener que la controversia debe resolverse de manera exclusiva ante los tribunales de Milán. Según el argumento expuesto por el jugador, al tratarse de ciudadanas italianas que se encuentran en suelo europeo, la jurisdicción competente para determinar la patria potestad y la emisión de documentos corresponde a los magistrados del país donde residen las menores.



