La exjueza de Comodoro Rivadavia Mariel Suárez fue restituida a su cargo luego de que el Tribunal Superior de Justicia de Chubut declarara la nulidad de la sentencia dictada en noviembre de 2023 en su contra.
Suárez había quedado en el centro de la escena pública en diciembre de 2021, cuando se difundieron imágenes registradas dentro del Instituto Penitenciario Provincial en las que aparecía junto a Cristian “Mai” Bustos, preso al que previamente había condenado. La magistrada fue posteriormente investigada por presunto incumplimiento de deberes de funcionario público.
La denuncia había sido presentada en enero de 2023 por el entonces senador Ignacio Torres y el entonces intendente de Comodoro Rivadavia, Juan Pablo Luque. La acusación no se centró en las imágenes difundidas, sino en que Suárez habría faltado a una audiencia judicial alegando problemas de salud para concretar una visita al detenido, a quien entrevistaba con la intención de escribir un libro sobre su vida.
Sin embargo, el año pasado la causa penal concluyó con su sobreseimiento. El juez Marcelo Nieto Di Biase entendió que no existía delito y archivó el expediente antes de que llegara a juicio. Ese fallo fue uno de los principales argumentos utilizados por Suárez para reclamar su reincorporación.
Finalmente, este jueves 4 de junio, el Tribunal Superior de Justicia resolvió por unanimidad hacer lugar al planteo de la exmagistrada. Según informó ADN Sur, la decisión se basó en la vulneración de la garantía de imparcialidad durante el proceso y dispuso su restitución inmediata.
Los encuentros con el interno condenado
Durante el sumario administrativo se incorporaron testimonios de agentes penitenciarios que describieron los encuentros entre Suárez y Bustos.
El jefe de turno que la recibió el 29 de diciembre de 2021 declaró que ambos se reunieron en el sector de aulas del penal. Según relató, observó a través de las cámaras de seguridad un saludo “no habitual”, abrazos, caricias y una cercanía que lo llevó a presumir que se besaban. También señaló que se tomaron fotografías juntos.
Una cabo de la Sección Visitas indicó que la jueza ingresó con una computadora, su teléfono celular, golosinas, sándwiches y un budín. Posteriormente, recibió comentarios de superiores que aseguraban que ambos “estuvieron muy cercanos, parecía que se estaban besando y por tal motivo, los filmó”.
Otro subcomisario confirmó que conocía el propósito de la visita, vinculada a una entrevista para un libro, pero sostuvo que luego fue informado de situaciones que “no son acordes”, motivo por el cual se elevó un informe a las autoridades penitenciarias.
Al día siguiente, cuando Suárez regresó al establecimiento llevando facturas para el detenido, se le advirtió que existía un reporte interno porque “habían estado a los besos” y que la situación había quedado registrada. Según el testimonio, la jueza negó esa versión y manifestó que el interno “le había tomado aprecio”.



