Tras más de 420 días sin noticias oficiales sobre el paradero del gendarme argentino Nahuel Agustín Gallo, desaparecido de manera forzada por el régimen dictatorial de Venezuela, su esposa, María Alexandra Gómez, expresó que existen señales que alimentan una expectativa moderada sobre un posible desenlace.
En diálogo exclusivo con #BORDER, sostuvo: “la liberación de Nahuel puede estar más cerca, ya es de los pocos extranjeros que van quedando”.
Gallo permanece desaparecido desde hace 423 días bajo el régimen venezolano, sin acceso a asistencia consular ni representación legal, tal como señaló su esposa: "no tiene todavía ni asistencia consular ni ayuda de abogados, está totalmente aislado e incomunicado”. En ese marco, María destacó el acompañamiento del Gobierno argentino, en particular de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
“Yo tengo comunicación directa con la ministra de Seguridad, más allá del rol que cumple como ministra, está también en la parte de asistirnos en lo humano, en lo emocional, así que estoy agradecida por eso”, señaló. Además, remarcó que mantiene un contacto permanente tanto con el Ministerio como con la Gendarmería Nacional para conocer cómo avanzan las gestiones diplomáticas y políticas.
Consultada sobre los plazos posibles para una liberación, María insistió en la necesidad de mantener la cautela, aunque reconoció que el escenario podría haber cambiado. “Yo estipulo que la liberación de Nahuel puede estar más cerca, ya Nahuel es de los pocos extranjeros que van quedando, dentro de lo que son estas desapariciones forzadas”, afirmó. Y agregó: “Pero creo que esta ley de amnistía puede a nosotros darnos un respiro que no lo teníamos antes”.
En esa línea, expresó: “Yo siempre quiero apuntar a ser cautelosa, pero nunca bajar los brazos, siempre seguir luchando, seguir denunciando todo lo que está pasando en torno a la situación de Nahuel, pero sin perder la fe y esperanza que esta pesadilla pueda terminar”.
También recordó la expectativa que se generó el pasado 8 de enero, cuando circularon versiones sobre posibles liberaciones de presos políticos en Venezuela. “Yo me emocioné muchísimo. Yo dije, es nuestro momento, Nahuel va a regresar, Nahuel va a venir a casa”, relató.
Sin embargo, la falta de confirmaciones oficiales profundizó la incertidumbre. “Obviamente siempre crece esa angustia de cuándo y cómo va a ocurrir la liberación de Nahuel”, agregó.
Finalmente, describió el desgaste personal que atraviesa tras más de un año de espera. “Estoy totalmente agotada, tanto física como emocionalmente, pero no puedo bajar los brazos, tengo un niño que cuidar, Nahuel confía en mí”, sostuvo. Y concluyó: “Lo manejo pensando siempre en Nahuel, pensando en que pronto estará con nosotros”.



