El acelerado desarrollo productivo de Vaca Muerta comenzó a generar un impacto colateral de consideración en la infraestructura vial de las provincias de paso. Ante el evidente desgaste del pavimento y la escasez de recursos para obras de mantenimiento, el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, remitió a la Legislatura provincial un proyecto de ley para fijar un peaje o tasa vial dirigida al transporte de carga pesada procedente de otras jurisdicciones.
La iniciativa proyecta la creación del Fondo de Desarrollo y Conservación Vial, un fideicomiso que se nutrirá de la recaudación obtenida sobre los vehículos de cinco o más ejes que atraviesan la geografía pampeana con destino a los pozos no convencionales de Neuquén.
Desgaste de infraestructura: el impacto del flujo logístico de la arena sílica
Según las proyecciones técnicas de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), alrededor de 1.200 camiones de gran porte y unidades bitrenes transitan a diario por territorio pampeano. Estos transportes, que movilizan arena para los procesos de fractura hidráulica desde la cuenca del Paraná hacia el polo petrolero, han volcado de forma masiva su recorrido hacia corredores provinciales para eludir los tramos más deteriorados de la red troncal nacional.
Ese desvío ha sobrecargado la capacidad operativa de las rutas provinciales 1, 14 y 18, diseñadas originalmente para flujos de tránsito considerablemente menores. En la Ruta Provincial 1, por ejemplo, el volumen de unidades pesadas se triplicó en los últimos años, pasando de 300 a más de 800 camiones diarios, acelerando las tareas de bacheo y repavimentación.
Cómo se distribuirá la recaudación y quiénes estarán exentos
El texto del proyecto aclara que la tasa vial no alcanzará a los automotores ni a los vehículos de carga radicados en La Pampa que ya tributen el Impuesto Automotor en la provincia.
El esquema de asignación de lo recaudado contempla la siguiente distribución:
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90% para el Fondo de Desarrollo y Conservación Vial: Destinado de forma exclusiva a obras de pavimentación, conservación, señalización y mantenimiento de la red vial provincial.
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10% para los municipios: Recursos que se coparticiparán entre las comunas pampeanas con afectación específica a obras de infraestructura urbana y caminos rurales.
El contexto nacional y las negociaciones por el traspaso de corredores
La decisión del gobierno pampeano se produce en un escenario de tensión con la Administración Nacional por la parálisis de la obra pública y la falta de mantenimiento en las rutas nacionales que cruzan la provincia. Aunque La Pampa solicitó formalmente la transferencia de unos 600 kilómetros de rutas nacionales para hacerse cargo de su operación, la falta de acuerdo sobre el envío de fondos frenó el traspaso.
Esta estrategia de intervención propia en las vías de comunicación se suma a decisiones adoptadas en otras regiones del país —como los acuerdos de traspaso de gestión vial rubricados por provincias como Santa Fe y Río Negro—, reflejando un cambio de paradigma en la administración y financiamiento de la infraestructura vial del interior del país.



