La vocera del Fondo Monetario Internacional (FMI) Julie Kozack, volvió a tener palabras de halago hacia la Argentina al referirse al impacto de la guerra que se desarrolla en Medio Oriente y como nuestro país pudo resistir -hasta ahora- los coletazos de la misma.
Sin embargo, no todo fue color de rosa, ya que funcionaria advirtió que el conflicto que mantiene en vilo al mundo podría llegar a afectar a la economía argentina en algún momento y volvió a destacar la acumulación de reservas que viene llevando adelante el Banco Central.
Las palabras de Kozack y un nuevo elogio a la Argentina
Para explicar el motivo por el que nuestro país no sufrió los efectos de la guerra en materia económica, la portavoz recordó que, hasta hace unos años, Argentina debía importar energía y que ahora la exporta. Ese cambio le permitió tener el aire necesario, según su visión.
En ese sentido, señaló que “Argentina ha resistido este shock relativamente bien hasta ahora, especialmente dado que ahora es un exportador neto de energía. En 2022, cuando tuvimos el último gran shock de precios de la energía (por la invasión rusa a Ucrania), Argentina era un importador neto de energía y ahora es un exportador neto de US$8000 millones en petróleo y gas a mediano plazo”, graficó.
Por otra parte, se refirió al segundo acuerdo entre el Gobierno argentino y el organismo por 20 mil millones de dólares y sostuvo que las conversaciones sobre el mismo "están avanzando".
Por último, subrayó que “las discusiones sobre la segunda revisión continúan. Los mantendremos informados a medida que avancen esas conversaciones”, y reconoció la reforma laboral y la acumulación de reservas que lleva adelante el Banco Central.
“Se están realizando esfuerzos para reconstruir las reservas internacionales. El BCRA ha comprado alrededor de US$3500 millones en reservas desde principios de año”, finalizó.



