La justicia federal profundiza una de las investigaciones más sensibles sobre el manejo de fondos que rodean a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El foco está puesto en una aceitada estructura de "pasamanos" de dólares en efectivo que habría movilizado al menos US$ 5.280.534 mediante 26 entregas discretas en el corazón de la City porteña.
Según reveló TN, el protagonista de esta historia es Fabián Adolfo Krunfli, alias “Fiño”, un financista que, según los peritajes de la DAJuDeCO, funcionaba como el encargado de transportar el dinero desde una cueva en la calle Corrientes hasta el despacho de Juan Pablo Beacon, exmano derecha del tesorero de la AFA, Pablo Toviggino.
El "bunker" de las acreditaciones
De acuerdo con los chats y audios incorporados al expediente, las oficinas de la calle Lavalle al 1700 eran el destino final de los bolsos. En los intercambios de WhatsApp, Beacon y Krunfli coordinaban las entregas con una precisión quirúrgica: "Retené el 10 total... así como viene lo llevo", instruía Beacon en un mensaje, haciendo alusión al cobro de comisiones que luego se repartían entre los intermediarios.
La secuencia del presunto desvío de fondos seguiría este esquema:
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Origen: La firma TourProdEnter, que recibía ingresos de la AFA por amistosos y sponsors, transfería fondos al exterior.
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Triangulación: El dinero se giraba a Dicetel, una presunta empresa fantasma con sede en Miami que recibió cerca de US$ 4,8 millones.
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Conversión a efectivo: Una financiera ubicada en Av. Corrientes 456 (donde operan las cooperativas Fénix y Serviam) preparaba los billetes físicos.
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Distribución: "Fiño" o sus colaboradores (denominados "gurkas") llevaban el efectivo a la oficina de Beacon, quien luego lo enviaría a una supuesta oficina de Pablo Toviggino en la calle Posadas.
La investigación, a cargo de la fiscal Incardona y el juez Armella, analiza un audio donde la tensión entre el financista y el dirigente por un faltante de US$ 2.000 dejó al descubierto la existencia de videos de seguridad. "Ese video lo hice por otra cosa", se excusaba Beacon ante un reclamo de Krunfli por un fajo mal contado.
En otro mensaje de marzo de 2022, la sombra de la cúpula de la AFA se vuelve explícita. Ante una demora en una transferencia de US$ 425.000, Beacon intentó calmar al financista: "Me dijo Pablo [Toviggino] que lo vio él todo... que ya lo estaban esperando".
El trasfondo de la causa es aún más ambicioso. La Justicia investiga el destino final de los ingresos que la AFA percibió en el exterior por contratos de Sponsors, AFA Play y partidos amistosos, una cifra que asciende a los US$ 260 millones.
Se sospecha que una parte sustancial de esos recursos, en lugar de ingresar a las arcas de la institución, fue desviada hacia firmas offshore y luego liquidada en el mercado informal de Buenos Aires.



