La exparticipante de Gran Hermano Luciana Martínez recuperó su libertad luego de ser acusada de robo por un turista extranjero que había conocido en un boliche y con quien compartió una salida. Ella fue detenida el último sábado en el hotel donde estaba hospedado el hombre, ubicado en el barrio porteño de Palermo.
El juez que interviene en la causa decidió liberarla mientras continúa el proceso judicial. De esta forma, respondió a la solicitud del fiscal, quien consideró que el episodio debe investigarse como un hurto y no como un delito más grave.
Esto implica que la búsqueda se centra en determinar si existió un apoderamiento indebido de bienes pero sin violencia. Además, de acuerdo a eltrece, la mujer trans tiene prohibido acercase al denunciante, deberá presentarse el primer día hábil de cada mes ante el Tribunal y no podrá obstaculizar las tareas investigativas.
Detalles del caso
La investigación comenzó tras la denuncia de un turista estadounidense que aseguró que la mediática lo había emborrachado y después le sustrajo diversas pertenencias en el hospedaje. A raíz de esta declaración, la policía detuvo a la joven y a su manager, Cristian Wagner.
Sin embargo, Martínez se presentó a declarar y negó las acusaciones. De hecho, según el medio citado, denunció al hombre por abuso sexual. Según trascendió, su testimonio fue clave para que el magistrado evaluara su situación procesal y considerara que no existe riesgo de fuga ni entorpecimiento de la causa.
La investigación continúa para determinar que sucedió realmente esa noche en el hotel Smart. En paralelo, el entorno de la exparticipante del famoso reality show no realizó declaraciones públicas al respecto, aunque, conforme a Crónica, creen que ella es inocente y que la situación fue un malentendido con el ciudadano extranjero.



