El entramado de relaciones personales en torno a la quinta de Olivos durante el gobierno de Alberto Fernández sumó un nuevo y polémico capítulo. Lorena González del Valle, recordada por ser la primera participante eliminada en la historia de Gran Hermano Argentina, rompió el silencio en una entrevista en Border y detalló cómo su vínculo sentimental con el exmandatario le abrió las puertas de la obra pública.
González, quien hoy se desempeña como empresaria de la construcción, admitió entre lágrimas que se "rebajó" al llamar a su ex para solicitar ayuda financiera para su empresa, Niro Construye SA, en medio de la parálisis económica de 2020.
El mecanismo para acceder al Procrear
Según el testimonio de la ex GH, el contacto directo con Alberto Fernández activó un mecanismo inmediato en las "altas esferas" del Ejecutivo. Tras una reunión de urgencia en la que el entonces Presidente la recibió fuera de protocolo, González fue derivada al Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat.
Alberto Fernández le habría sugerido armar un resumen de sus obras paralizadas para "ver cuál se podía activar", luego la puso en contacto con Jorge Ferraresi, por entonces ministro del área e intendente de Avellaneda en uso de licencia. González asegura que el funcionario le prometió "avanzar lo más rápido posible" y la instó a participar en las licitaciones del plan Procrear. "Fui desesperada, me rebajé por trabajo. Para mí, cinco minutos eran una eternidad con el Presidente de la Nación", recordó González sobre el encuentro que cambió la suerte de su compañía.
La empresa Niro Construye SA, que González comparte con su exmarido, terminó adjudicándose cuatro de las nueve licitaciones en las que se presentó tras el aval oficial. Además, la firma obtuvo contratos en Luján y Martín Coronado, consolidándose como una de las beneficiarias del plan oficial de vivienda tras el lobby personal en el despacho presidencial.
Las infidelidades de Alberto Fernández
Lorena González afirmó que se consideraba "la novia" del expresidente en un periodo que, según sospecha ahora, se superponía con el vínculo del exmandatario con la ex primera dama, Fabiola Yañez.
"Salía conmigo como salía con un montón de otras personas. Yo no era consciente; para mí, yo era su pareja", explicó González, vinculando su historia personal con la red de influencias que hoy está bajo el escrutinio público.
A pesar del volumen de obras adjudicadas, la empresaria sostuvo que la experiencia no fue un éxito financiero rotundo para su constructora debido a deudas estatales pendientes, aunque reconoció que el acceso a los funcionarios fue producto exclusivo de su intimidad con el poder.



