La carrera para conseguir tratamientos y mejores diagnósticos para la enfermedad del Alzheimer puede percibirse como lenta, pero lo cierto es que en los últimos años se han conseguido avances muy significativos para mitigar o aliviar los síntomas de este tipo de demencia, que en la actualidad afecta a 55 millones de personas en todo el mundo.
El Alzheimer es un trastorno cerebral progresivo que destruye poco a poco la memoria y la capacidad de pensamiento. Aún no se ve en el horizonte una cura, pero cada vez hay mejores tratamientos para afrontar la enfermedad.
Entre los avances en este sentido se encuentra las pruebas de sangre para diagnosticar Alzehimer. Hasta ahora, la única manera de confirmarla por medio de tomografías cerebrales y punciones lumbares para extraer líquido cefalorraquídeo.
Pero estos no son estudios de rutina, por lo que pocas personas se los realizan. El reciente cambio es que en mayo pasado fue aprobada por la FDA (Administración de Alimentos y Fármacos) de EE.UU. la primera prueba de sangre para detectar el Alzheimer en sus primeras etapas.
La prueba, llamada Lumipulse, mide la presencia de las proteínas vinculadas a la enfermedad y puede detectar cambios en la sangre incluso antes de que comiencen los problemas de memoria en el paciente. Los ensayos demostraron que por esta vía se logra identificar correctamente los biomarcadores en más del 91% de los casos.
Otro avance es el que representan las investigaciones sobre el posible efecto de las vacunas para prevenir la EA. Se están desarrollando nuevas inmunizaciones específicas, pero también se está estudiando la posibilidad de que alguna de las vacunas que ya existen pueda ser utilizadas para la prevención de demencia, como la que se aplica contra el herpes zóster.
Un estudio médico realizado en Gales llegó a la conclusión de que esta última vacuna ayuda a reducir la inflamación en el sistema nervioso, factor importante en el desarrollo de las enfermedades neurodegenerativas.
El tercer avance registrado en los últimos años es el uso de la inteligencia artificial para encontrar síntomas de Alzheimer de forma más rápida y precisa. Dar tempranamente con este problema es muy importante para poder reducir su avance.
Investigadores de la Clínica Mayo, en EE.UU., desarrollaron una herramienta de IA que ayuda a los médicos a identificar patrones de actividad cerebral vinculados a nueve tipos de demencia, incluida el Alzheimer.
El cuarto avance registrado en el último tiempo, señalan los especialistas, son los mejores tratamientos y diagnósticos fuera de los países centrales y más desarrollados. Por ejemplo, en América latina se están llevando a cabo esfuerzos para hacer accesibles más tratamientos y diagnósticos.



