La muerte de Carlos Alberto "El Indio" Solari se produjo bajo una atmósfera de absoluta serenidad doméstica, lejos del ruido que caracterizó a su obra pública. De acuerdo con los testimonios recogidos en su entorno más íntimo, el legendario vocalista de 77 años atravesó sus últimas horas fiel a las costumbres herméticas que marcaron sus décadas de residencia en el oeste del conurbano bonaerense.
El trágico desenlace ocurrió durante la madrugada del viernes en su propiedad de la calle Calixto Oyuela al 4300, en Parque Leloir (partido de Ituzaingó). Lo que en un principio generó consternación, mutó en alivio para sus allegados tras conocerse las conclusiones médicas: el cuerpo del artista no mostró signos de padecimiento previo.
La reconstrucción de la madrugada: el último ritual nocturno
Solari, un confeso habitante de la noche, compartía sus últimas horas del jueves 4 de junio junto a su núcleo familiar y sus colaboradores más cercanos en una cena de rutina. Al finalizar, y como parte de una estricta rutina terapéutica diseñada para mitigar las dolencias del mal de Parkinson que afectaba su movilidad, el músico se dirigió hacia la piscina de aguas termales ubicada en el jardín de su propiedad.
Las fuentes cercanas detallaron los hábitos que el compositor mantuvo inalterables hasta el final:
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Creación en el aislamiento: El cantante utilizaba las madrugadas en la piscina como un espacio de lectura, composición y revisión de sus pistas musicales.
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El hallazgo: Cerca de las 7:30 del viernes, el personal doméstico advirtió la ausencia del músico en su dormitorio principal. Al revisar el sector de la piscina, hallaron su cuerpo flotando sin signos vitales. Pese a la rápida llegada de una unidad médica de emergencia, las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) resultaron infructuosas.
El veredicto forense y la intervención de la Justicia
Para disipar cualquier tipo de especulación en torno a la muerte de una figura de trascendencia pública internacional, la Justicia de la provincia de Buenos Aires activó los protocolos de rigor. La causa quedó radicada en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 2 de Ituzaingó, bajo la tutela del fiscal Lucio Rivero.
El dictamen de la autopsia, practicada bajo los lineamientos del artículo 251 del Código Procesal Penal bonaerense, aportó un dato científico concluyente que llevó tranquilidad a la familia: los pulmones de Solari no contenían agua.
El informe pericial determinó que el músico sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) fulminante alrededor de las 3:00 de la mañana mientras se encontraba en el agua. La muerte se produjo de forma instantánea, descartándose de plano el fallecimiento por inmersión o ahogamiento.
Comienza la vigilia masiva en la zona sur
Confirmada la causa natural del deceso, la atención logística se trasladó al sur del Gran Buenos Aires. El círculo íntimo del artista ratificó que el velatorio público se llevará a cabo este domingo a partir de las 11:00 en las instalaciones del Microestadio José María Gatica, situado dentro del Parque Domínico (Avenida Mitre al 4900, Avellaneda).
El predio de 10 hectáreas ya cuenta con un fuerte dispositivo de seguridad coordinado entre las fuerzas municipales y la policía provincial para recibir a las distintas delegaciones de fanáticos. Tras las movilizaciones espontáneas registradas durante el viernes en Plaza de Mayo, se constató el arribo anticipado de micros y contingentes desde distintas provincias del interior del país, configurando el inicio de una vigilia histórica para despedir al mayor mito del rock local.



