En lo que representa uno de los desembolsos más significativos para el sector agroindustrial argentino en la última década, la firma global Louis Dreyfus Company (LDC) confirmó de manera oficial que avanzará con la construcción de una nueva planta de procesamiento de girasol y soja en la localidad bonaerense de Bahía Blanca. El proyecto demandará una inversión total aproximada de 400 millones de dólares y dará luz verde a una de las instalaciones de molienda de semillas de girasol más grandes de todo el mundo.
El anuncio formal fue anticipado por el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, a través de su cuenta en la red social X. La millonaria decisión del gigante agroalimentario comenzó a gestarse en marzo de 2026 en Nueva York, durante una serie de reuniones e intercambios de opiniones mantenidos en el Foro Empresarial Estados Unidos-Argentina, un evento coordinado por la entidad financiera JP Morgan.
El respaldo de la casa matriz y los detalles del proyecto
A través de una carta enviada desde la sede de la compañía en Ginebra, Suiza, el director ejecutivo global de Louis Dreyfus Company, Michael Gelchie, le transmitió formalmente la resolución al jefe del Palacio de Hacienda. En la misiva, el directivo remarcó que el ambicioso plan industrial refleja "tanto nuestra confianza en el potencial de largo plazo de Argentina como nuestro compromiso de fortalecer aún más nuestra ya sólida presencia industrial en el país".
El objetivo central de la futura megaestructura bahiense será incrementar de manera drástica la capacidad de procesamiento de oleaginosas dentro de las fronteras nacionales. De acuerdo con lo manifestado por las autoridades de LDC, esto impactará de forma directa en la competitividad del sector, permitiendo dinamizar la generación de exportaciones con un mayor valor agregado, apuntalar el desarrollo económico en la región, impulsar la creación de puestos de empleo genuinos y consolidar la modernización de la infraestructura logística y productiva.
Desde la cúpula de la multinacional ratificaron que la Argentina continúa posicionándose como un mercado de carácter estratégico para sus principales ramas operativas globales, que incluyen desde granos, oleaginosas y subderivados hasta el negocio del algodón. Gelchie fundamentó la apuesta de la empresa en los recursos naturales del país y su relevancia histórica en las cadenas de suministro globales de alimentos y nutrición animal.
Sin embargo, el ejecutivo no obvió el contexto local y ponderó las políticas oficiales: "Nuestra decisión de inversión se basa en estos sólidos fundamentos, pero también en nuestro reconocimiento del importante progreso macroeconómico alcanzado por el gobierno nacional en los últimos meses".
Con las cartas sobre la mesa, la agenda de trabajo conjunto continuará sumando capítulos en el corto plazo. El CEO global de Louis Dreyfus Company le adelantó al ministro de Economía su intención de coordinar una nueva reunión presencial durante una visita oficial programada a la Argentina para el próximo mes de julio, con el propósito de ajustar detalles técnicos de la obra y evaluar nuevas vías de articulación productiva a largo plazo.



