Luis Brandoni: el actor que desafió al poder y quedó atrapado en el laberinto de la política argentina

Desde su tensa reunión con Perón en 1974 hasta su militancia activa en la UCR, la vida de "Beto" estuvo marcada por persecuciones, secuestros y una resistencia inquebrantable a los dogmas de turno.
Por: #BorderPeriodismo

La historia de Luis Brandoni es, en gran medida, la historia de las tensiones ideológicas que fracturaron a la Argentina en el último medio siglo. A menudo juzgado por etiquetas que no le pertenecían, el actor transitó un camino donde su excelencia artística convivió con la censura y el exilio interno.

El primer gran "malentendido" ocurrió apenas 34 días antes de la muerte de Juan Domingo Perón. En mayo de 1974, como secretario general de la Asociación Argentina de Actores, Brandoni encabezó un reclamo por la estatización de la TV privada. Aquel encuentro alimentó una leyenda negra: Alejandro Romay lo acusaría años después de tomar los canales "a punta de pistola", una versión que el actor desmintió en tribunales, pero que le costó años de exclusión en la pantalla chica.

Entre la Triple A y el secuestro de la dictadura

La trayectoria de Brandoni desmiente cualquier intento de encasillamiento simplista. Pese a que la Triple A lo sentenció a muerte por "izquierdista" en 1974, dándole 48 horas para dejar el país, "Beto" nunca profesó el socialismo. Poco después, la dictadura militar lo sumó a sus listas negras, prohibiéndole trabajar en el ámbito estatal.

El punto más dramático de su persecución llegó tras el golpe de 1976. Junto a su entonces esposa, la actriz Marta Bianchi, fue secuestrado por un grupo parapolicial liderado por el represor Aníbal Gordon. Sobrevivió para contar la historia, pero su compromiso político, lejos de amedrentarse, se fortaleció en la clandestinidad gremial.

Aunque muchos le atribuyeron simpatías peronistas por su vínculo con colegas como Carlos Carella, la única afiliación formal de Brandoni ha sido la Unión Cívica Radical (UCR). Su lealtad a la figura de Raúl Alfonsín lo llevó a ser uno de sus asesores culturales más cercanos durante la transición democrática.

Hitos de su carrera pública:

  • Diputado Nacional (1997): Ocupó una banca por la UCR, defendiendo la cultura y las instituciones republicanas.

  • Candidato a vicegobernador (2007): Acompañó a Ricardo Alfonsín, de quien luego se distanciaría por diferencias estratégicas.

  • Referente de Juntos por el Cambio: En la última década, fue un actor clave en las marchas ciudadanas, aunque siempre aclaró que no pertenecía al PRO, sino que su corazón seguía siendo radical.

La grieta y las "listas negras" modernas

La paradoja del destino volvió a golpear su carrera durante los años del kirchnerismo. Mientras muchos de sus pares se alineaban con el oficialismo, Brandoni volvió a experimentar una suerte de exclusión informal en el cine nacional. Su renuncia a la Asociación Argentina de Actores en 2017, tras décadas de pertenencia, marcó el final de una era: no se sentía representado por una conducción que consideraba partidizada.

Recientemente, su activismo lo llevó a ser calificado como "ultramacrista", otra etiqueta que él rechaza. Para Brandoni, su militancia es republicana y no personalista. Incluso frente a la irrupción de Javier Milei, el actor ha mantenido una cautela crítica, confesando que la personalidad del actual mandatario le genera "inquietud".

A pesar de las polémicas, su talento para transitar entre la comedia y el drama permanece intacto. Títulos como Esperando la carroza, La Patagonia rebelde o la reciente serie Nada lo confirman como un imán para el público, incluso cuando su "militancia de ideas" parece alejar a algunos espectadores históricos.

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