El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que el incremento de la morosidad en el sistema financiero responde a un fenómeno de sobreendeudamiento familiar durante un período de alta inflación. En una entrevista televisiva, señaló que muchas personas tomaron créditos a tasas elevadas bajo la creencia de que la inflación licuaría esas obligaciones, pero esta previsión no se materializó.
“Los bancos no estaban acostumbrados y la gente se sobreendeudó a tasas muy altas, pensando que la inflación iba a licuar las deudas y eso no pasó”, afirmó Caputo, describiendo el origen de la problemática que afecta al crédito privado.
Cambio estructural del sistema bancario
El ministro enmarcó la situación en un proceso de cambio estructural del sistema bancario desde la asunción del presidente Javier Milei. Explicó que durante años las entidades financieras focalizaron sus operaciones en financiar al sector público, relegando el crédito privado. “Desde que llegó el presidente Milei, los bancos empezaron a funcionar nuevamente de bancos”, sostuvo, aunque admitió que esta expansión crediticia trajo consigo un aumento en los niveles de mora.
Ante este escenario, el Gobierno entabló diálogo con las entidades financieras para aliviar la carga de los deudores. Caputo detalló: “Nosotros hablamos con los bancos en el caso de la mora y dijimos que traten de extender los plazos y cobrar tasas bajas. Algunos ya lo están haciendo, pero otros no. Son decisiones privadas.”
Este contexto coincide con reportes de ciertos bancos que registran un deterioro en las carteras de préstamos personales y tarjetas de crédito, especialmente en el segmento minorista. No obstante, el ministro intentó transmitir calma al señalar que la situación comenzó a estabilizarse.
Caputo anticipó que en abril la inflación mostrará una reducción tras el pico registrado en marzo. En paralelo, destacó una significativa caída en las tasas de interés mayoristas, que pasaron de cerca del 50% a aproximadamente 25%, debido al exceso de liquidez en el sistema financiero. Sin embargo, aclaró que esta disminución aún no se refleja plenamente en el financiamiento minorista.
La desaceleración de las tasas está vinculada, según Caputo, al proceso de estabilización macroeconómica impulsado por el Gobierno, que combina superávit fiscal, ausencia de emisión monetaria y una recuperación gradual de la demanda de pesos. “No hay déficit, no hay emisión y se está recomponiendo la demanda de dinero”, explicó.
Desinflación
Asimismo, el ministro relacionó la caída simultánea de las tasas y del tipo de cambio con una mejora en la confianza hacia la moneda local, lo que contribuye a la continuidad del proceso de desinflación. “Cuando hay caída de la tasa de interés y caída del tipo de cambio, es porque estamos viendo una recomposición de la demanda de pesos. Eso inevitablemente va a hacer que el proceso de desinflación continúe”, remarcó.
Durante la entrevista, Caputo reiteró que el orden fiscal es el pilar del programa económico y calificó al déficit como “la madre de los problemas” históricos, mientras que el superávit actual representa “la madre de la estabilidad”. Además, defendió una economía más abierta y competitiva para que los consumidores accedan a mejores bienes y precios.
En cuanto al sistema financiero, destacó que tanto los depósitos como los préstamos en dólares alcanzaron niveles récord, con depósitos por u$s38.000 millones y préstamos por u$s21.500 millones, superando los máximos previos registrados durante la gestión de Mauricio Macri. Finalmente, Caputo afirmó que la estabilización económica continuará en los próximos meses, con una inflación que irá disminuyendo, un mayor crecimiento y generación de empleo.



