Marc Zell, abogado, vicepresidente de Republicans Overseas y figura clave del republicanismo en Israel, vinculó el posible despliegue de la Armada Argentina en el Estrecho de Ormuz con un histórico giro en la postura de la Casa Blanca sobre las Islas Malvinas.
Zell sostuvo que, ante un eventual apoyo militar argentino a la coalición liderada por Donald Trump contra Irán, Estados Unidos debería reconsiderar su histórica alianza con el Reino Unido y respaldar el reclamo de soberanía argentino en el Atlántico Sur.
El planteo de Zell busca revertir la doctrina establecida por Ronald Reagan durante el conflicto de 1982, cuando Washington brindó apoyo logístico y de inteligencia a Londres. Según el dirigente, el actual escenario de conflicto con el régimen de Teherán justifica un nuevo esquema de alianzas. "Considero apropiado que la administración Trump reconsidere la política estadounidense sobre las Malvinas y apoye el reclamo argentino", expresó Zell, posicionando a la Argentina como un aliado estratégico más fiable que ciertos socios europeos.
Argentina is sending naval units to assist the U.S. in safeguarding international shipping in the Strait of Hormuz. The UK has refused. In 1982 President Reagan came to the aid of then PM Margaret Thatcher who was defending the UK colony in the Falkland Islands, claimed by…
— Marc Zell - מארק צל (@GOPIsrael) March 18, 2026
A pesar de la repercusión internacional del mensaje, el despliegue de unidades navales argentinas al Estrecho de Ormuz se mantiene, hasta el momento, en el terreno de la especulación política. Según la Constitución Nacional, el envío de tropas o buques fuera del territorio nacional para misiones de combate requiere de la autorización explícita del Congreso de la Nación, un paso que aún no se inició. No existen comunicados oficiales ni declaraciones de los ministerios de Defensa o Relaciones Exteriores que confirmen un movimiento de la flota hacia el Golfo.
La alianza
La propuesta de Zell cobra relevancia en un contexto donde potencias tradicionales como Alemania, Francia, Japón y el Reino Unido evitaron comprometerse con el envío de buques a la zona de conflicto. En este vacío de aliados, el alineamiento ideológico de Javier Milei con Washington e Israel aparece como una oportunidad para el ala más dura del republicanismo.
El presidente argentino fue enfático en sus discursos, calificando a Irán como "enemigo" de la civilización occidental, lo que alimenta las sospechas sobre una participación militar similar a la que Argentina tuvo en la Guerra del Golfo en 1991, cuando el gobierno de Carlos Menem envió naves bajo el mandato de la ONU.



