Una familia de ciudadanos argentinos protagonizó un impactante vuelco total de su lancha en la zona conocida como Boca Grande, en las inmediaciones de la escollera del puerto esteño. El incidente, que quedó registrado en videos virales, movilizó un operativo de rescate civil y militar que garantizó la vida de todos los tripulantes.
Desesperación y auxilio inmediato
La lancha, una unidad de pequeño porte, transportaba a siete personas en total. Entre los ocupantes se encontraban dos menores de edad, de 14 y 2 años. Por causas que la Prefectura de Uruguay aún intenta determinar, la nave sufrió una "vuelta de campana" y dejó a todos sus integrantes a la deriva en una zona de corrientes complejas.
La ayuda llegó primero desde el sector civil. Dos personas que circulaban en una moto de agua advirtieron el naufragio y se aproximaron de inmediato a las víctimas. En una maniobra de alta precisión, lograron subir a varios de los afectados al vehículo acuático para estabilizar la situación mientras un yate de gran porte, que navegaba a pocos metros, se desvió de su ruta para completar el salvamento.
Solidaridad en alta mar
Los videos difundidos en redes sociales muestran la coordinación entre los tripulantes del yate y los rescatistas de la moto de agua. Gracias al trabajo conjunto, los siete argentinos subieron a bordo de la embarcación mayor, donde recibieron abrigo y contención.
Pocos minutos después, la Prefectura Nacional Naval tomó el control de la situación. El personal especializado de la fuerza uruguaya verificó el estado de salud de cada integrante del grupo y confirmó que no hubo heridos ni lesiones de gravedad. El operativo concluyó con el remolque de la lancha siniestrada, la cual terminó dada vuelta y con daños materiales, hasta la explanada de la terminal marítima de Punta del Este.
El periodista local Marcelo Umpierrez y diversos usuarios de redes sociales dieron visibilidad al suceso, que fue presenciado por cientos de turistas desde la costa. El testimonio de los testigos destacó la celeridad con la que el yate privado se puso a disposición de la emergencia antes del arribo de las autoridades oficiales. Tras el susto, los peritos navales iniciaron las actuaciones correspondientes para evaluar si el exceso de carga o las condiciones del mar en la escollera influyeron en el vuelco de la lancha.



