El presidente Javier Milei anunció "a lo Donald Trump" desde el avión presidencial un ambicioso proyecto que busca crear un "SÚPER RIGI", un régimen que superará al actual Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y estará destinado a sectores que hasta ahora no existían en el país.
Este nuevo esquema tiene como finalidad fomentar la creación de empresas en industrias dinámicas y de alto valor agregado, especialmente aquellas con perfil exportador, generando mayor cantidad de empleos en áreas estratégicas.
El nacimiento de la idea
El mandatario efectuó este anuncio en el contexto de su regreso de una gira por Los Ángeles, donde tuvo una disertación en el Milken Institute y mantuvo encuentros con empresarios e inversores del ámbito tecnológico, con el objetivo de atraer capitales para proyectos clave en el país.
El "SÚPER RIGI" apunta a sectores vinculados a la inteligencia artificial, la economía del conocimiento, tecnología aplicada, centros de datos, energía avanzada y desarrollos industriales relacionados con la nueva economía digital. Los antecedentes se remontan a distintas reuniones que Milei mantuvo por ejemplo con el CEO de OpenAI, Sam Altman.
Ese encuentro se desarrolló en mayo de 2024 en San Francisco para posicionar a Argentina como un polo de inteligencia artificial. Esta alianza se concretó con el anuncio en octubre de 2025 de una inversión de US$25.000 millones de OpenAI para un mega data center en la Patagonia, bajo el proyecto "Stargate Argentina"
El régimen original
El régimen original, el RIGI, ya había despertado un interés significativo en sectores como minería, energía y petróleo, con especial foco en proyectos de Vaca Muerta, litio y cobre. Desde su implementación, se presentaron iniciativas multimillonarias que podrían acelerar las exportaciones, aumentar la entrada de dólares y formalizar empleos en diversas provincias.
En contraste, el "SÚPER RIGI" buscará extender estos incentivos a actividades que hasta ahora carecían de un marco específico de promoción, ampliando así el alcance de los beneficios fiscales, cambiarios y regulatorios. Aunque el proyecto aún no fue formalmente enviado al Congreso, el anuncio generó expectativas en ámbitos empresariales y financieros por el potencial impacto de estas medidas.
Desde el oficialismo destacan que el nuevo régimen será "una pieza clave para consolidar inversiones de largo plazo y posicionar a la Argentina como un polo regional para industrias emergentes y proyectos tecnológicos de escala global".




