En un momento de alta sensibilidad para el entorno presidencial, Javier Milei decidió utilizar la pantalla de la TV Pública para enviar un mensaje de orden interno y definiciones macroeconómicas. En medio del avance de la causa por presunto enriquecimiento ilícito que salpica a Manuel Adorni, el mandatario no solo ratificó su confianza en él, sino que lo ubicó como el eje ejecutor de toda la administración pública.
"Yo fijo el norte y la dirección de la política, pero después se queda él trabajando en la cocina con los ministros", graficó Milei, elevando la figura de Adorni a una suerte de "superjefe" de ministros encargado de centralizar las demandas de gestión, un movimiento que busca disipar cualquier rumor de debilidad política tras las investigaciones en Comodoro Py.
La dolarización en pausa
Una de las definiciones más disruptivas del reportaje fue el reconocimiento de que la dolarización, promesa insignia de su campaña, se encuentra en una etapa de "elección voluntaria" que el mercado aún no convalida.
Según Milei, la sanción de la Ley de Inocencia Fiscal abrió la puerta para la libre elección de moneda, pero la sociedad argentina sigue operando mayoritariamente en pesos. "Si le das la opción de hacer transacciones en dólares y no lo hacen, perfecto. No voy a obligar a nadie", aseguró, marcando una distancia pragmática con el cronograma original de salida del peso.
Balance de gestión
Acompañado por los economistas Ramiro Castiñeira y Antonio Aracre, el Presidente hizo un balance del despliegue desregulador que lidera Federico Sturzenegger.
-
Déficit Cero: El mandatario destacó que se eliminó el déficit fiscal en apenas un mes de gestión.
-
Ajuste Monetario: Reafirmó que el Banco Central continuará con una política de "apriete" para secar la plaza de pesos.
-
El fin de la inflación: Pese a un trimestre impactado por la inestabilidad global y el precio del petróleo debido a la guerra en Medio Oriente, Milei fue tajante: "Inexorablemente, la tasa de inflación minorista va a colapsar".
Milei reconoció que la caída de la actividad económica y del consumo se siente en "la calle", admitiendo que, aunque los números macro cierren, hay sectores que "la pasan muy mal". No obstante, proyectó que los datos de abril de 2026 mostrarán una mejora real en los indicadores de pobreza.
"No me costó tomar ninguna decisión porque sé lo que hay que hacer", concluyó el mandatario, apelando nuevamente a la "moral de la política de Estado" como el motor que, según su visión, terminará de acomodar las variables económicas de la Argentina.



