El Gobierno nacional recibió con entusiasmo el respaldo del Senado al proyecto de reforma laboral. A través de un documento oficial difundido por la Oficina del Presidente (OPRA), la gestión de Javier Milei definió la media sanción como un paso estructural para terminar con un sistema que, según su visión, expulsó a millones de argentinos del mercado formal durante décadas.
Para el Poder Ejecutivo, esta legislación representa una "transformación profunda" que adapta las normas a los cambios tecnológicos y económicos del siglo XXI. El comunicado subraya que la nueva ley devuelve previsibilidad y libertad al mercado de trabajo, al tiempo que combate la burocracia excesiva y la litigiosidad que benefició a sectores minoritarios en el pasado.
El agradecimiento a los bloques dialoguistas
El presidente Javier Milei utilizó sus canales oficiales para destacar la labor de los 42 senadores que aportaron sus votos para la aprobación. El mandatario señaló que estos legisladores "comprendieron el mandato expresado en las urnas" y actuaron con responsabilidad institucional.
La victoria parlamentaria se cimentó sobre una alianza estratégica:
- Bloques aliados: La Libertad Avanza contó con el apoyo unánime del PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y senadores independientes alineados con gobernadores provinciales.
- Oposición: El bloque peronista, bajo la conducción de José Mayans, mantuvo su rechazo cerrado a la iniciativa.
"La Argentina de la industria del juicio está por llegar a su fin", sentencia el texto oficial. Con esta premisa, la Casa Rosada busca ahora trasladar la presión política a la Cámara de Diputados. El objetivo del oficialismo es obtener la sanción definitiva durante el período de sesiones extraordinarias, bajo la premisa de que la modernización de las leyes es la única vía para generar empleo genuino.
Para Milei, el avance en el Senado constituye un evento "histórico" que marca el inicio de una nueva etapa de crecimiento económico y libertad individual.




