El presidente Javier Milei trasladó su batalla contra el establishment industrial argentino al corazón de Manhattan. Durante la apertura de la Argentina Week, el mandatario utilizó el auditorio del JP Morgan para ratificar su hoja de ruta liberal, descalificando los esquemas de protección arancelaria que beneficiaron históricamente a sectores clave de la economía local.
El jefe de Estado no ahorró epítetos para referirse a los dueños de Techint (Rocca) y Aluar/Fate (Madanes Quintanilla), a quienes acusó de actuar en "connivencia con políticos ladrones" para sostener privilegios a expensas de los consumidores argentinos.
Duro contra los empresarios
Uno de los puntos más críticos del discurso fue la alusión directa al conflicto con FATE. Milei vinculó el reciente despido de 920 trabajadores de la fábrica de neumáticos con una represalia de Madanes Quintanilla ante la quita de una barrera arancelaria.
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La medida en disputa: Se trata de un arancel del 28% que regía desde 2020 sobre las importaciones de hojas de aluminio provenientes de China.
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La lógica de Milei: El mandatario argumentó que estas protecciones obligan a los argentinos a pagar sobreprecios. "Si un neumático cuesta 100 dólares y por una pared estatal hay que pagarlo 400, tenemos un problema de robo", sentenció.
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Reasignación de recursos: Según el Presidente, el ahorro de esos 300 dólares se volcará a otros sectores, creando empleos en industrias competitivas que absorberán a los despedidos del sector protegido.
Crítica al nacionalismo industrial
Milei fue tajante al definir a quienes defienden la industria nacional como "chorros" y "prebendarios". Bajo su visión, cualquier defensa del mercado interno mediante aranceles no es más que un mecanismo de corrupción institucionalizada. "Nos estamos sacando de encima el nacionalismo berreta de pacotilla que usan para defender el robo. Reclaman por cazar en el zoológico", disparó ante los inversores.
Además, lanzó una dura acusación contra el kirchnerismo al referirse a su relación histórica con el Grupo Techint: "Cuando los Kirchner insultaban a Rocca, no era por odio, sino porque estaban negociando la coima".
En el plano estrictamente financiero, el Presidente analizó la evolución del riesgo país. Aunque destacó la caída desde los 2500 puntos básicos al inicio de su gestión hasta los actuales 550, advirtió sobre la persistencia de un factor de desconfianza externa. Riesgo Kuka, así denominó Milei al temor de los mercados ante un eventual regreso del populismo en 2027. "Ese escenario catástrofe sigue causando daño para las colocaciones de largo plazo", admitió. Luego reveló que con un riesgo país en 550 puntos, la economía podría crecer entre el 4% y 5% anual.



