El 30 de abril de 2026, el presidente argentino Javier Milei abordó el portaaviones nuclear USS Nimitz para participar en los ejercicios navales Passex 2026, organizados por el Comando Sur (SOUTHCOM) y la Embajada de Estados Unidos en Argentina. La actividad se desarrolla en el Atlántico Sur y refleja un fortalecimiento de la cooperación militar entre ambos países, así lo adelantó el medio de noticias Infobae.
Milei partió desde Aeroparque alrededor de las 10 de la mañana en un Grumman C-2 Greyhound, el avión de transporte utilizado para desplazarse hacia la cubierta del portaaviones, una de las naves nucleares más grandes de la flota estadounidense. La visita fue gestionada por el embajador Peter Lamelas y anticipada por la Casa Rosada como una posibilidad con “altísimas chances” de concretarse. Junto a Milei viaja el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. En tanto, el ministro de Defensa, Carlos Presti, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, y el jefe de la Armada, Juan Carlos Romay, ya estaban confirmados para la jornada final de estos ejercicios navales.
La demostración área y el fin de los ejercicios
La visita coincide con una demostración aérea de aviones F-18 y helicópteros MH-60 Seahawk, prevista para el cierre de los ejercicios. Esta acción forma parte de una serie de gestos de alineamiento de la administración libertaria con Estados Unidos, especialmente en materia de defensa.
Entre las iniciativas previas, destaca el viaje conjunto de Milei a Ushuaia con la entonces generala Laura Richardson, del Comando Sur, para impulsar la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego. Este proyecto, con un presupuesto estimado entre 400 y 500 millones de dólares, busca la financiación estadounidense para facilitar el acceso conjunto al continente antártico.
El Passex 2026 fue autorizado por el Gobierno Nacional mediante el Decreto 264/2026, una decisión que generó polémica debido a que este tipo de ejercicios requieren la aprobación del Congreso. El Passing Exercise es una maniobra que se activa cuando buques extranjeros transitan aguas jurisdiccionales argentinas. En este caso, el USS Nimitz cruzó el Estrecho de Magallanes y desde el domingo previo se encontraba en el Mar Argentino con destino a la zona sur de Mar del Plata, donde se desarrollan las actividades del programa Southern Seas 2026.
Esta operación conjunta reunió progresivamente a unidades de la Flota de Mar argentina junto al portaaviones USS Nimitz y al destructor estadounidense USS Gridley (DDG-101). El 28 de abril se sumó el destructor ARA La Argentina, que embarcó dos helicópteros Sea King de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros. Cerca de Trelew se realizaron maniobras en formación, vuelos de exploración con aeronaves P3C Orion y un ejercicio de defensa aérea simulando ataques de cazas F-18.
Al día siguiente, frente a Necochea, la fuerza combinada alcanzó su máxima capacidad con la incorporación del destructor ARA Sarandí, las corbetas ARA Robinson y ARA Rosales, y los patrulleros oceánicos ARA Piedrabuena y ARA Contraalmirante Cordero. Entre este último y el USS Gridley se llevó a cabo un ejercicio de Visita, Registro y Captura.
En la zona frente a Mar del Plata, todas las unidades de superficie argentinas navegaron en columna, una maniobra táctica de alta complejidad que requiere coordinación precisa. El programa incluyó evoluciones tácticas, maniobras de comunicaciones y el tradicional ejercicio fotográfico (Photoex) para documentar el despliegue conjunto.
Antecedentes
Estos ejercicios tienen antecedentes históricos bajo el nombre “Gringo-Gaucho”, denominación de ediciones anteriores de maniobras bilaterales entre las armadas argentina y estadounidense. Su objetivo principal es mejorar el adiestramiento de las tripulaciones argentinas e intercambiar doctrinas con una de las flotas más avanzadas del mundo. El comandante de la Flota de Mar, contraalmirante Pablo Germán Basso, quien zarpó a bordo del ARA La Argentina desde la Base Naval Puerto Belgrano, destacó que “el encuentro permite realizar ejercicios de defensa antiaérea con aviones de combate y elevar los estándares profesionales de la fuerza”.
A bordo del USS Nimitz, como parte del Estado Mayor multinacional, participan tres oficiales argentinos: los capitanes de corbeta Julio Escudero y Romina Banegas, y el suboficial primero Jorge Ortiz, quienes colaboran en la planificación de tácticas y procedimientos comunes. Se trata de la segunda vez en dos años que un portaaviones nuclear estadounidense navega por el Mar Argentino. En 2024, el USS George Washington realizó ejercicios similares en el Atlántico Sur junto a la Armada Argentina, en el marco del programa Southern Seas 2024.




