La policía de Misiones detuvo a Mario Alberto Y., un hombre de 46 años, como principal sospechoso del asesinato de Dulce María Beatriz Candia, la joven de 17 años encontrada muerta en una obra en construcción en la ciudad de Eldorado.
Las autoridades localizaron y arrestaron al sospechoso en el barrio 20 de junio del kilómetro 3 de Eldorado, de acuerdo al parte de prensa de la Jefatura de Misiones. El Comisario General Raúl Maslowski, Director General de Seguridad, dirigió el operativo junto a efectivos de Investigaciones de la Unidad Regional III, la Dirección de Homicidios y la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas.
Según informaron fuentes locales, Mario Alberto Y. se desempeñaría como remisero y quedó a disposición de la Justicia. La jueza María Laura Rodríguez, titular del Juzgado de Instrucción Nº 1 de Eldorado, ordenó la detención tras analizar las pruebas reunidas durante la pesquisa.
Los investigadores realizaron diversas diligencias, incluyendo relevamientos, entrevistas, pericias y análisis de registros, que permitieron reconstruir los últimos movimientos de Dulce María y reunir elementos de interés para la causa.
Actualmente, se aguardan los resultados del análisis pericial de dos celulares secuestrados, que podrían aportar datos clave para esclarecer el crimen. La causa sigue bajo la órbita de la Justicia provincial y continúa con las actuaciones investigativas y periciales correspondientes.
Detalles del crimen
La víctima fue reportada como desaparecida el 17 de mayo. Ese día, según medios locales, estuvo en su casa con su hermana menor mientras su madre acompañaba a su padre internado. Luego salió hacia una iglesia cercana y no regresó. Desde ese momento, se perdió todo contacto con ella .
Tras varios días de búsqueda y rastrillajes en el barrio El Tucán, de la ciudad mencionada, la Policía encontró el cuerpo de la adolescente en un pozo ciego dentro de una construcción abandonada. A pesar del avanzado estado de descomposición, los familiares confirmaron que se trataba de Dulce María.

Los peritos forenses detectaron signos compatibles con ahorcamiento, es decir, asfixia mecánica, y ordenaron una pericia complementaria. Además, se estableció que la data de fallecimiento estimada fue entre cuatro y cinco días antes del hallazgo.



