En un operativo relámpago y custodiado por fuerzas de seguridad, Nahir Galarza volvió a trasponer los muros de la Unidad Penal Nº 6 de Concepción Arenal, en Paraná. No se trató de una novedad en su situación procesal, sino de una salida transitoria extraordinaria otorgada por la Justicia de Entre Ríos debido al delicado estado de salud de un familiar directo.
La autorización permitió que la joven de 25 años se trasladara hasta su ciudad natal, Gualeguaychú, para despedirse de su abuela materna, quien padece una enfermedad oncológica terminal. Según confirmaron fuentes penitenciarias, el encuentro fue breve y estuvo marcado por un protocolo de seguridad que buscó, ante todo, la discreción.
El inspector general Alejandro Mondragón confirmó que el operativo se diseñó con semanas de antelación para evitar filtraciones. "Tratamos de manejarlo con la mayor reserva posible para evitar disturbios, dado que se trata de un caso de altísima sensibilidad social", explicó el funcionario a medios locales.
Las claves del operativo de seguridad: Galarza viajó acompañada por un equipo de agentes penitenciarios, un chofer y una oficial a cargo. Antes del ingreso de la interna, el personal revisó el domicilio para garantizar que no hubiera terceros ni riesgos de fuga. Durante la hora que duró la visita, la custodia permaneció dentro de la vivienda supervisando cada movimiento de la condenada.
El presente de Nahir en la cárcel
Tras casi una década tras las rejas, el comportamiento de Galarza experimentó cambios significativos. Desde el Servicio Penitenciario de Entre Ríos destacan que la joven logró una adaptación favorable a las normas de convivencia del penal.
Actualmente, Nahir ocupa sus días en talleres laborales y programas de formación interna. "Mejoró su conducta y bajó notablemente su perfil mediático", señalaron las autoridades, quienes vincularon esta actitud con la posibilidad de acceder a este tipo de beneficios humanitarios previstos en la ley.
La causa
Nahir Galarza cumple la pena máxima por el asesinato de Fernando Pastorizzo, ocurrido en la madrugada del 29 de diciembre de 2017. El joven fue hallado sin vida en una calle de Gualeguaychú con dos impactos de bala —uno en la espalda y otro en el pecho— efectuados con el arma reglamentaria del padre de Nahir, quien era oficial de policía. El 3 de julio de 2018, el Tribunal de Gualeguaychú la condena a prisión perpetua por homicidio agravado por el vínculo. En Julio de 2019, la Cámara de Concordia confirma el fallo, descartando la hipótesis de un "accidente" planteada por la defensa. Actualmente la Corte Suprema de Justicia de la Nación tiene en sus manos el último recurso de queja presentado por los abogados de la joven, quienes buscan la nulidad del juicio.



