Nahuel Gallo llegó a la Argentina a las 4.30 de la madrugada en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y fue recibido por su esposa, María Alexandra Gómez, y su hijo, Víctor, quienes lo esperaban ansiosos para reencontrarse tras catorce meses de separación.
El regreso se realizó a bordo de un vuelo charter y, además del recibimiento de su familia, uniformados de la Gendarmería formaron un pasillo de honor y la banda de música de la fuerza acompañó la llegada, de acuerdo a la información a la que accedió Infobae.
Luego del reencuentro, el gendarme fue trasladado al edificio Centinela de la Gendarmería Nacional, donde un equipo médico le realizó estudios y chequeos para evaluar su estado de salud después de haber estado recluido 448 días en El Rodeo I, uno de los principales centros de detención del régimen venezolano.
Gallo descendió del avión con el uniforme verde oliva puesto, símbolo de su compromiso y profesión. Al salir, pudo abrazar a su hijo y a su pareja, y luego recibió el afecto de su madre, Griselda, quien no pudo contener las lágrimas de alivio tras la larga espera.
También estuvieron presentes amigos de la familia y funcionarios nacionales de alto rango, entre ellos la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; la senadora nacional Patricia Bullrich; el canciller Pablo Quirno; y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, quien acompañó a la madre de Nahuel en un vuelo especial para estar presente en este momento tan significativo.
El impacto físico y emocional del cautiverio coloca ahora la recuperación de Gallo como prioridad para su familia. Según relató su suegra, Yalitza García, el gendarme se encuentra en estado delicado y está bajo seguimiento médico integral para restaurar su salud tras la experiencia vivida.
El emotivo posteo de su esposa
Después de su recibimiento cargado de emoción, Gómez expresó su gratitud en redes sociales: "Gracias, Dios mío… gracias por este milagro, por este regalo que vuelve a darnos vida. Gracias por mi familia, por sostenernos cuando ya no teníamos fuerzas, por no soltarnos nunca".
A continuación, recordó el largo proceso vivido desde la detención de su esposo el 8 de diciembre de 2024, cuando intentó cruzar la frontera entre Venezuela y Colombia para reunirse con su familia en el estado de Anzoátegui.
"Fueron 448 días de una lucha sin horarios, sin descanso, sin tregua. Fueron 445 días de Desaparición Forzada para Nahuel Agustín Gallo. Fueron 14 meses viviendo con el corazón partido… pero nunca vencido", manifestó.
Gracias, Dios mío… gracias por este milagro, por este regalo que vuelve a darnos vida. Gracias por mi familia, por sostenernos cuando ya no teníamos fuerzas, por no soltarnos nunca.
Tengo tantas preguntas guardadas, tantas cosas por decir… pero hoy las palabras se me mezclan… pic.twitter.com/wFm3vI8CCd
— Maria alexandra Gomez (@gg_alexand95764) March 2, 2026
Además, enfatizó la importancia del acompañamiento afectivo en esta etapa: "Nahu necesita sanar su cuerpo, y de eso ya se está ocupando un equipo médico. Nahu necesita sanar su corazón y su mente… y de eso nos vamos a encargar nosotros, con amor, con paciencia, con abrazos que reparen cada herida invisible".
La campaña por la liberación de Gallo se mantuvo durante casi quince meses con esfuerzo y convicción. En su mensaje final, María Alexandra expresó: "Ahora solo necesitamos estar juntos. Mirarnos. Tocarnos. Confirmar que es real. Ahora necesitamos ser familia… sin miedo".



