Tras intensas negociaciones parlamentarias, la Cámara de Diputados otorgó media sanción al proyecto de ley que restringe de forma drástica el beneficio de "Zona Fría" para el consumo de gas por red. La iniciativa, promovida por el Poder Ejecutivo, busca podar los alcances de un régimen que considera "fiscalmente insostenible" y focalizar la asistencia del Estado exclusivamente en aquellas regiones con climas invernales severos o en usuarios de extrema vulnerabilidad social.
De convertirse en ley en el Senado, la medida generará un impacto directo e inmediato en los bolsillos de la clase media de la región central del país. Según proyecciones del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), la pérdida del beneficio significará que las boletas mensuales de gas se duplicarán, registrando incrementos del 100% en decenas de localidades de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, La Pampa y San Luis. El propósito final de la Casa Rosada es consolidar un ahorro fiscal neto de $272.099 millones anuales.
El fin de la expansión de 2021 y el déficit del fondo fiduciario
El régimen de Zona Fría nació originalmente en el año 2002 con el objetivo de compensar las asimetrías climáticas de la Región Patagónica. Sin embargo, una reforma legislativa impulsada en 2021 por el diputado Máximo Kirchner expandió exponencialmente el mapa de beneficios, elevando el padrón de usuarios protegidos de 950.000 a más de 4 millones de hogares, lo que representaba casi la mitad de los clientes de gas del país.
Según la auditoría oficial del actual Gobierno, este esquema generó un descalabro financiero insostenible:
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El bache financiero: La norma vigente —cuya caducidad teórica estaba fijada para 2031— arrastra un déficit de $485.000 millones.
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Insuficiencia de recursos: El fondo fiduciario específico que financia el sistema, nutrido por un recargo del 7,5% en las facturas de todos los consumidores del país, quedó completamente desbordado, obligando al Tesoro Nacional a realizar millonarias transferencias directas para cubrir los descuentos de entre el 30% y el 50%.
Con la nueva legislación, 1,2 millones de hogares quedarán automáticamente excluidos de los descuentos y pasarán a abonar la tarifa plena del servicio.
Quiénes conservan el beneficio
La reforma plantea un drástico achicamiento geográfico y una rígida segmentación por ingresos para los usuarios del país, dividiéndolos en cuatro universos bien definidos:
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La Zona Fría Histórica: Los habitantes de la Región Patagónica, Malargüe (Mendoza) y la Puna conservarán la bonificación plena debido a las rigores del clima extremo. No obstante, el cálculo del descuento sufrirá una modificación técnica: ya no se aplicará sobre el total de la factura, sino únicamente sobre el componente del precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), lo que de todos modos implicará una suba generalizada pero contenida del 20%.
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Vulnerables de la Zona Ampliada: En las localidades añadidas en 2021 (Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, etc.), el subsidio continuará vigente únicamente para los usuarios residenciales que califiquen dentro del Subsidio Energético Focalizado (SEF). Para ingresar allí se requiere percibir ingresos menores a tres Canastas Básicas Totales, ser titular del Certificado de Vivienda Familiar (ReNaBaP), ser veterano de Malvinas o poseer el Certificado Único de Discapacidad (CUD). Estos hogares registrarán una suba promedio del 22%.
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No Vulnerables de la Zona Ampliada: Los hogares de ingresos medios y altos de las zonas agrícolas y urbanas del centro del país perderán el beneficio por completo. Deberán afrontar la tarifa plena con aumentos del 100%.
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Usuarios fuera de régimen: En distritos como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) o el norte del país, donde el beneficio nunca estuvo vigente, las tarifas no sufrirán modificaciones adicionales por esta ley.
Impacto en las boletas
Los modelos técnicos presentados ante el Congreso exponen la magnitud del ajuste tarifario que se avecina para el próximo invierno. Tomando como referencia a un usuario residencial de consumo intermedio (categoría R2-2), el impacto geográfico se sentirá con fuerza en los centros urbanos del interior:
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Bahía Blanca: Un hogar con un consumo promedio habitual de 118 m³ mensuales, que actualmente abona $19.945, pasará a pagar una factura de $39.890 de forma automática tras la quita del beneficio de Zona Fría.
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Provincias del Centro: La poda regulatoria abarca de forma total a 55 departamentos de la provincia de Buenos Aires, 13 de Córdoba, 12 de La Pampa, 8 de San Luis y 8 de Santa Fe, concentrando el impacto en los cordones productivos.
Ante el escenario de aumentos abruptos, el informe del IERAL advierte sobre la necesidad de establecer mecanismos de gradualidad temporal y reglas de transición claras para evitar niveles críticos de morosidad y amparos judiciales, sugiriendo un cruce de variables que combine de manera más precisa los factores de clima, ingresos familiares y topes de consumo antes de la desconexión definitiva de los subsidios.



